El Gobierno de México inició este jueves 15 de octubre en Ures, Sonora, la remediación de la cuenca del río Sonora, afectada por el derrame de sustancias tóxicas de la minera Buenavista del Cobre, filial de Grupo México, en 2014. El proyecto busca intervenir unas 100 mil toneladas de suelo contaminado, aunque comenzar la limpieza no significa que las comunidades ya dispongan de agua segura.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) anunciaron 800 muestras de suelo a lo largo de 288 kilómetros, cinco frentes de trabajo y 87 días para las labores principales. La supervisión continuará hasta enero de 2027.
¿Qué trabajos comenzarán?
La primera etapa contempla sobrevuelos con drones para localizar las zonas de muestreo. Los análisis permitirán definir dónde excavar y cómo tratar los materiales. Parte del suelo retirado podría almacenarse temporalmente en celdas especiales o enviarse a plantas de tratamiento de Nuevo León y Coahuila.
Las empresas Veolia, Semsa y Taesa desarrollarán los trabajos con campamentos en Ures, Aconchi y Huépac. La subsecretaria de Regulación Ambiental, Ileana Villalobos Estrada, ofreció evaluaciones quincenales con participación de los habitantes.
¿Por qué sigue pendiente el agua potable?
La remediación de suelos es uno de los tres componentes acordados con las comunidades, junto con el acceso al agua y la atención médica, explicó la titular de Profepa, Mariana Boy Tamborrell. Por ello, el plazo de 87 días no debe interpretarse como fecha para declarar potable el agua de toda la cuenca.
En 2015, el gobierno federal anunció 36 plantas potabilizadoras; el plan difundido en 2026 contempla 22. Las cifras corresponden a compromisos de distintos momentos y no indican cuántas funcionan. En su informe sobre México, el relator especial de Naciones Unidas Marcos Orellana señaló que recibió información según la cual solo 16 de las más de 30 instalaciones prometidas estaban en pie.
El relator también advirtió que persiste la contaminación y cuestionó la insuficiente atención médica a los afectados. En septiembre, los Comités de Cuenca del Río Sonora exigieron conocer análisis de agua y sedimentos, así como documentos del acuerdo con Grupo México.
Las cifras que debe aclarar Semarnat
En agosto, Semarnat anunció 654 millones de pesos para una etapa de remediación. Existe otra discrepancia: su comunicado del 30 de septiembre afirmó que ya se habían extraído 100 mil toneladas de suelo, pero este jueves la misma cantidad fue presentada como objetivo por alcanzar. Queda pendiente precisar el volumen efectivamente retirado.
El derrame del 6 de agosto de 2014 liberó alrededor de 40 mil metros cúbicos de sulfato de cobre acidulado a los ríos Sonora y Bacanuchi. Doce años después, el resultado de la nueva intervención deberá comprobarse con análisis públicos, seguimiento independiente y avances verificables en agua y salud.