Celaya, Gto.- Por ser un espacio que fomenta la lactancia materna exclusiva, la unidad del CAISES Emiliano Zapata se convirtió en la primera institución pública del municipio de Celaya en obtener el reconocimiento como Unidad Amiga del Niño y la Niña.
La nominación, otorgada por el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSSR), se llevó a cabo tras una rigurosa evaluación centrada en su capacidad para fomentar la lactancia materna exclusiva.
Para alcanzar este estándar, la unidad atravesó un proceso de sensibilización que involucró a toda su plantilla. El personal de vigilancia, intendencia, médicos, enfermería y áreas administrativas fue capacitado para ofrecer un ambiente receptivo y resolver dudas técnicas.
Evaluadores federales verificaron el cumplimiento de los siete pasos esenciales que garantizan los beneficios de la lactancia y las técnicas adecuadas de amamantamiento.
Luz María Arroyo, enfermera encargada de la Clínica de Lactancia Materna, destacó en entrevista que este logro es el resultado de un compromiso colectivo que se mantuvo firme hasta alcanzar el objetivo.
Por ser un espacio que fomenta la lactancia materna exclusiva, la unidad del CAISES Emiliano Zapata se convirtió en la primera institución pública del municipio de Celaya en obtener el reconocimiento como Unidad Amiga del Niño y la Niña. Foto: Cortesía Jurisdicción Sanitaria lll.
Estamos muy emocionados porque trabajamos arduamente para esta nominación. Todo nuestro comité se integró y estuvimos preparándonos para cumplir con cada requisito”, comentó.
Por su parte, Alejandra Vásquez Ramírez, integrante del comité de la unidad, subrayó que la certificación busca rescatar la lactancia como una práctica fundamental de salud pública, más allá de una simple tradición.
El objetivo es promover y apoyar la lactancia materna. Básicamente, estamos al rescate de la misma. La lactancia es una oportunidad de vida, no es una costumbre. Eso es lo que le compartimos a nuestra población: no estamos rescatando una costumbre, estamos protegiendo esa oportunidad de vida”, puntualizó.
Bajo el lema “Demos prioridad a la lactancia materna construyendo sistemas de apoyo sostenibles”, el CAISES Emiliano Zapata reafirmó que este beneficio ya está disponible para toda la niñez celayense.
La institución actualmente cuenta con una Clínica de Lactancia que ofrece asesoría especializada de lunes a viernes. Además, el equipo del comité continuará realizando talleres permanentes y acciones de promoción, como los realizados durante la Semana de la Lactancia Materna, para asegurar que cada madre que acuda a la unidad se sienta cómoda y respaldada desde el primer momento.
Lactancia materna
La lactancia humana es un proceso biológico complejo y fascinante que representa la forma más completa de alimentación y protección para el recién nacido. Para comprender cómo funciona, es necesario entender que la producción de leche materna es un sistema de oferta y demanda regido por señales hormonales y estímulos físicos.
Todo comienza durante el embarazo, cuando el cuerpo de la mujer se prepara aumentando el tejido glandular en los senos; sin embargo, la verdadera producción se activa tras el nacimiento y la expulsión de la placenta, momento en el que caen los niveles de progesterona y se libera la hormona prolactina, encargada de estimular las glándulas mamarias para fabricar leche.
El motor principal de este proceso es la succión del bebé, cuando el niño o niña se prende al pecho, las terminaciones nerviosas del pezón envían una señal al cerebro de la madre para liberar oxitocina, conocida como la hormona del amor, la cual provoca que los pequeños músculos de los alvéolos mamarios se contraigan y expulsen la leche hacia los conductos lácteos.
La leche materna es un tejido vivo que cambia de composición según las necesidades del bebé. En los primeros días tras el parto, el cuerpo produce calostro, un líquido espeso y amarillento, rico en inmunoglobulinas y anticuerpos que funcionan como la primera vacuna natural.
Conforme pasan los días, la leche se vuelve madura, conteniendo una mezcla perfecta de nutrientes que incluyen agua para la hidratación, carbohidratos como la lactosa para el desarrollo cerebral, grasas esenciales para la energía y el crecimiento del sistema nervioso, proteínas específicas para el ser humano y una vasta cantidad de glóbulos blancos que combaten infecciones. Además, contiene oligosacáridos, que son prebióticos que alimentan las bacterias buenas en el intestino del bebé, fortaleciendo su sistema inmunológico de por vida.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Secretaría de Salud de México, la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses no solo garantiza la nutrición óptima, sino que reduce drásticamente el riesgo de enfermedades como diarrea, neumonía, obesidad y diabetes tipo 2, al tiempo que favorece la recuperación física de la madre y fortalece el vínculo afectivo entre ambos.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF, la lactancia materna exclusiva debe mantenerse durante los primeros seis meses de vida, lo que significa que el bebé no debe recibir ningún otro alimento o líquido, ni siquiera agua, ya que la leche materna cubre todas sus necesidades nutricionales e hídricas.
A partir de los seis meses, se debe iniciar la alimentación complementaria, que consiste en la introducción gradual de alimentos sólidos y semisólidos nutricionalmente adecuados, mientras se continúa con el amamantamiento. Los organismos oficiales de salud sugieren que la lactancia materna se mantenga hasta los dos años de edad o más, siempre y cuando la madre y el hijo así lo deseen, no existiendo una fecha límite obligatoria para el destete.
Esta es información de carácter general y educativo. Ante cualquier duda, dificultad técnica, sospecha de baja producción o situación médica particular, es fundamental acudir a una consulta personalizada con un especialista en lactancia, pediatra o asesor certificado para recibir la orientación adecuada a cada caso.
LF