Ciudad de México, 17 de marzo de 2026.– El Plan de Iguala, proclamado el 24 de febrero de 1821 por Agustín de Iturbide, marcó un momento decisivo en el proceso que condujo a la consumación de la Independencia de México.
Este documento estableció las bases políticas para la conformación de un nuevo Estado y promovió la unión entre antiguos insurgentes y fuerzas realistas, con el objetivo de consolidar el movimiento independentista.
Además, el plan planteó tres principios fundamentales conocidos como las Tres Garantías: la independencia de la Nueva España, la preservación de la religión católica y la unión entre los distintos grupos sociales del territorio.
Posteriormente, estos principios dieron origen al Ejército Trigarante, fuerza militar encargada de defender el proyecto político planteado en el documento.
De esta manera, el movimiento independentista tomó un rumbo definitivo. Meses después, el Ejército Trigarante entró a la capital del virreinato, hecho que consolidó el fin del dominio colonial español en México.
Finalmente, historiadores consideran el Plan de Iguala como uno de los documentos clave que permitieron la transición hacia la independencia y la construcción del nuevo Estado mexicano.