Un movimiento sísmico de magnitud 4.1 se registró este sábado a las 17:29 horas en las cercanías de Salina Cruz, Oaxaca, de acuerdo con el reporte preliminar del Servicio Sismológico Nacional (SSN). El epicentro se localizó a 78 kilómetros al sureste de esta ciudad, a una profundidad de 16.1 kilómetros.
Hasta el momento de la información difundida por Infobae, no se habían reportado daños relacionados con el temblor. Sin embargo, los primeros datos pueden modificarse conforme avance la revisión de los registros sísmicos, por lo que se recomienda consultar las actualizaciones del SSN y los avisos de Protección Civil.
¿Dónde ocurrió el sismo de Oaxaca y cuáles son sus características?
El reporte inicial del SSN ubicó el movimiento en las coordenadas 15.582 grados de latitud y -94.814 grados de longitud, en una zona situada al sureste de Salina Cruz.
Estos son los datos preliminares del evento:
- Magnitud: 4.1.
- Hora del registro: 17:29 horas.
- Ubicación del epicentro: 78 kilómetros al sureste de Salina Cruz, Oaxaca.
- Profundidad: 16.1 kilómetros.
- Coordenadas: 15.582 grados de latitud y -94.814 grados de longitud.
- Daños reportados: hasta el momento de la publicación original, no se habían informado afectaciones.
La magnitud permite conocer el tamaño del sismo a partir de los registros instrumentales, mientras que la profundidad indica a qué distancia bajo la superficie se originó. Estos datos, por sí solos, no permiten determinar las afectaciones que pudo experimentar cada localidad.
Por ello, la ausencia de daños reportados inicialmente no equivale a una evaluación definitiva de todas las zonas cercanas.
¿Puede volver a temblar después de este movimiento?
Sí. Después de un sismo pueden presentarse réplicas, aunque no es posible anticipar con exactitud cuándo ocurrirán ni cuál será su magnitud.
El Servicio Sismológico Nacional también recuerda que los sismos no se pueden predecir. Actualmente no existe un método confiable que permita establecer con precisión la fecha, el lugar y la magnitud de un futuro movimiento telúrico.
México registra actividad sísmica frecuente debido a su contexto tectónico. Muchos movimientos son de baja magnitud y pasan inadvertidos para la población, pero esto no elimina la importancia de contar con medidas de prevención.
La recomendación es mantenerse atento a la información de las autoridades, sin asumir que un temblor de determinada magnitud anticipa necesariamente otro de mayor tamaño.
¿Qué hacer después de un sismo?
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda revisar las condiciones del inmueble y atender las indicaciones de las autoridades después de un movimiento telúrico.
Si te encuentras en una zona donde se registró un temblor, estas son algunas medidas que puedes aplicar:
- Revisa tu vivienda para identificar grietas, desprendimientos u otros daños visibles. Si observas afectaciones que puedan comprometer la seguridad, evita permanecer en el inmueble y solicita una evaluación especializada.
- No enciendas cerillos ni velas hasta descartar una posible fuga de gas.
- Utiliza el teléfono únicamente para emergencias, con el fin de mantener disponibles las líneas de comunicación.
- Mantente informado mediante los canales oficiales de Protección Civil y evita compartir rumores o datos que no hayan sido confirmados.
- Considera la posibilidad de réplicas y conserva a la mano los artículos necesarios para una emergencia.
Si percibes olor a gas, evita accionar interruptores eléctricos o generar llamas. Aléjate del lugar y solicita ayuda a los servicios de emergencia.
¿Cómo prepararse ante futuros sismos?
La prevención comienza antes de que ocurra un movimiento. El Cenapred aconseja elaborar un plan familiar de protección civil, identificar las zonas de menor riesgo y participar en simulacros.
También es importante revisar periódicamente las instalaciones eléctricas y de gas, así como preparar una mochila de emergencia con agua, alimentos no perecederos, una linterna, un botiquín, documentos importantes y otros artículos necesarios para el hogar.
Durante un sismo, conserva la calma, aléjate de ventanas y objetos que puedan caer y ubícate en una zona de seguridad previamente identificada. Si estás en un automóvil, detente en un lugar seguro, lejos de edificios, árboles y postes, siempre que las condiciones permitan hacerlo.
En las zonas costeras, es fundamental prestar atención a las alertas oficiales y seguir las instrucciones de evacuación si las autoridades emiten un aviso de tsunami.
Oaxaca tiene antecedentes de grandes terremotos
La actividad sísmica en Oaxaca forma parte de un contexto geológico que requiere vigilancia y preparación. Uno de los antecedentes históricos más importantes es el terremoto del 28 de marzo de 1787, conocido como el sismo de San Sixto.
De acuerdo con el Cenapred, las estimaciones sitúan su magnitud entre 8.4 y 8.6. El movimiento generó un tsunami que afectó las costas de Oaxaca y Guerrero, con registros históricos de inundaciones que avanzaron varios kilómetros tierra adentro.
Este antecedente muestra por qué la prevención sísmica es relevante para las comunidades costeras. Sin embargo, el sismo de magnitud 4.1 reportado cerca de Salina Cruz no significa que esté por ocurrir un terremoto de mayor tamaño. No existe una relación que permita hacer esa predicción a partir de un evento aislado.
Ante cualquier movimiento telúrico, la prioridad es consultar los reportes actualizados del Servicio Sismológico Nacional, seguir las indicaciones de Protección Civil y contar con un plan de respuesta que permita actuar con mayor seguridad.