A menos de 90 días (tres meses) de la Copa del Mundo, de cara a la Semana Santa y en la víspera del segundo puente del año, se disputan el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) organizaciones de taxistas y los servicios de aplicación Didi y Uber, cuando se espera para el verano la llegada de 5.5 millones de turistas a la fiesta deportiva que se vivirá en el país.
Pablo Casa Liás, analista aeroportuario, comentó que se advierte una crisis caótica en el espacio aéreo de la Ciudad de México por la ola de visitantes que tendremos durante los 45 días que durará el Mundial, habrá saturación en edificios y terminales aéreas y ahora hay que sumarle el caos de movilidad por la disputa entre taxistas y la falta de infraestructura y planeación así como el tráfico común que se vive en la capital del país.
También te puede interesar: Permitir taxis de aplicación en aeropuerto impulsa competitividad: INIJA
Mientras que la Guardia Nacional fijó una postura este miércoles donde asegura que la plataforma Uber no tiene permiso para operar en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, lugar que controla la Marina Armada de México y que tiene carácter de zona federal y azuzó con realizar operativos para frenar la llegada de las aplicaciones.
“A fin de inhibir la operación de servicios irregulares de transportación terrestre(…) a partir de mañana 12 de marzo, comenzarán los operativos por parte de la GN”, informó en X el AICM, administrado por fuerzas federales desde la administración pasada.
salen a las calles.
Desequilibrio con miles de taxis de Uber
En tanto, cientos de taxistas de la agrupación “Nueva Imagen” paralizaron parte de las vialidades que acercan a los paseantes a la terminal aérea, porque aseguran hay un desequilibrio en el servicio con miles de taxis de Uber que rondan todo el tiempo el AICM.
Mientras los taxistas con permiso de operación con décadas en el aeropuerto acusan competencia desleal tolerada por las autoridades, el Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas precisa que limitar el servicio a sólo una o dos empresas encarece el servicio de taxis a los pasajeros y además genera corrupción.
“Una mayor oferta de servicios establece mejores condiciones de competencia en beneficio del consumidor que busca precios más bajos”, alertó Pablo Casas, director del INIJA.
Los taxistas por su parte insisten que Uber y Didi no tienen que cumplir con severas normativas, entre ellas, el pago de impuestos y permisos, mientras Uber exige certeza jurídica y rechazó ser una plataforma irregular.
En una tarjeta apuntó que son una empresa que tiene operando 13 años en el país y además mostró un fallo legal donde con un amparo se determina que la empresa tiene autorización de operar en las terminales aéreas nacionales.
SIC limita territorio
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) informó que la empresa Uber no cuenta con autorización para prestar servicios dentro del polígono del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México ni en otros aeropuertos.
Los taxistas se han manifestado contra las aplicaciones desde hace varios años y en el caso de Cancún, la disputa ha saltado al terreno de la violencia cuando se han enfrentado a golpes operadores de ambos lados.
Ahora los servicios por aplicación podían llegar a dejar pasajeros, pero se busca restringir que los suban en el aeropuerto capitalino.
Esta medida hace que los usuarios caminen hasta un kilómetro para pedir un servicio.
También te puede interesar: AICM anuncia operativos contra taxis por aplicación
Piden reforma para impulsar movilidad
El Instituto Nacional de Investigaciones Jurídico Aeronáuticas (Inija) dijo que es necesaria una reforma que ajuste los ordenamientos a los tiempos actuales, en especial los servicios de movilidad mediante plataformas.
“Son servicios que se ocupan a nivel mundial y en los principales aeropuertos del mundo”, comentó Pablo Casa Lías, presidente del instituto.
Resaltó que se debe aprovechar la tecnología, como están haciendo otros países, para conectar a pasajeros con conductores, procurando la equidad e igualdad de condiciones, así como la libre competencia entre los diferentes tipos de servicios. “Es necesario migrar de un modelo exclusivo o restringido a uno abierto en la autorización de prestadores de ese servicio”.