Francia enfrenta una nueva crisis de seguridad después de que el gobierno anunció este lunes 19 de octubre la implementación de toques de queda parciales en distintas ciudades, como respuesta a los violentos disturbios, incendios y saqueos que sacudieron al país durante el fin de semana. La medida busca evitar nuevos enfrentamientos y proteger los establecimientos comerciales, aunque todavía no se confirmó si las restricciones abarcarán determinadas zonas de París.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, informó que solicitó a los prefectos establecer limitaciones nocturnas a partir de este lunes, después de mantener una reunión de emergencia con integrantes de su gabinete.
De acuerdo con información de la agencia EFE, el funcionario explicó que las autoridades locales deberán definir los sectores afectados y los horarios correspondientes, en coordinación con los alcaldes y representantes del comercio.
¿París estará bajo toque de queda este lunes 19 de octubre?
Aunque la capital francesa fue uno de los principales escenarios de los disturbios, el gobierno todavía no presentó una lista definitiva de las ciudades y barrios donde se aplicarán las restricciones.
Lecornu aclaró que los toques de queda serán parciales y estarán enfocados en zonas donde exista mayor riesgo de nuevos actos violentos, por lo que no representan un confinamiento nacional ni una prohibición general para circular por París.
El primer ministro aseguró que esta medida resulta más adecuada que declarar un estado de emergencia en todo el país, aunque reconoció que esa posibilidad sigue sobre la mesa si la situación empeora.
Por ahora, las autoridades trabajan en identificar los puntos considerados más vulnerables, especialmente aquellos donde los saqueos provocaron daños a establecimientos comerciales y edificios públicos.
¿Qué ocurrió en Francia para que anunciaran toques de queda?
La decisión llegó después de las manifestaciones del sábado 17 de octubre, cuando miles de personas salieron a las calles para expresar su inconformidad por el aumento del costo de vida y las condiciones del sistema educativo.
Aunque buena parte de las movilizaciones se desarrolló pacíficamente, algunos grupos protagonizaron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, provocaron incendios y saquearon negocios en distintas ciudades, entre ellas París, Lyon y Marsella.
Según el Ministerio de Justicia francés, hasta las 8:00 horas de este lunes 2 mil 331 personas permanecían bajo custodia policial por los hechos registrados durante las protestas.
El gobierno también desplegó a 200 investigadores en la región parisina para identificar a los responsables mediante imágenes de videovigilancia, mientras las autoridades estimaron que alrededor de 3 mil establecimientos comerciales resultaron afectados por la violencia en el país.
La crisis provocó fuertes cuestionamientos contra el ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien presentó su renuncia tras reconocer problemas en la respuesta policial. Sin embargo, el presidente Emmanuel Macron decidió rechazarla y le pidió continuar trabajando para restablecer el orden.
Mientras tanto, Lecornu anunció una respuesta judicial contra los responsables de los saqueos y advirtió que no permitirá que estos actos se repitan durante los próximos días.
Con nuevas movilizaciones previstas para el siguiente fin de semana, las autoridades francesas deberán definir los horarios y las zonas donde aplicarán los toques de queda, en medio de una creciente preocupación por la posibilidad de que regresen los enfrentamientos.