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La de hoy 18 Apr, 2026 17:39

Trump impulsa investigación con psicodélicos y destina 50 millones de dólares a la ibogaína

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este sábado un decreto para ampliar la investigación sobre drogas psicodélicas, como parte de una estrategia para explorar nuevos tratamientos contra la crisis de salud mental.

Durante un acto en la Oficina Oval, el mandatario destacó el potencial de estos compuestos para atender enfermedades mentales graves, especialmente entre veteranos.

“Estos tratamientos experimentales han demostrado un potencial transformador para quienes sufren depresión y otros trastornos”, afirmó.

Como parte de la medida, el gobierno federal destinará 50 millones de dólares para investigaciones enfocadas en la ibogaína, una sustancia psicodélica que ha generado interés por su posible uso terapéutico.

Apuesta por tratamientos emergentes

El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., explicó que el decreto busca eliminar barreras regulatorias que han limitado el estudio de estos compuestos.

“El objetivo es acelerar la investigación y facilitar el acceso a nuevos tratamientos frente a una de las crisis de salud pública más urgentes”, señaló.

Por su parte, el comisionado de la Food and Drug Administration, Marty Makary, aseguró que los tiempos de aprobación podrían reducirse drásticamente.

“Los medicamentos pueden aprobarse en semanas si están alineados con prioridades nacionales”, afirmó.

Influencia externa y respaldo mediático

En el anuncio también participó el presentador Joe Rogan, quien ha promovido el uso de la ibogaína y aseguró haber influido directamente en la decisión presidencial.

“Le envié información al presidente y la respuesta fue inmediata: ‘hagámoslo’”, relató.

Trump incluso bromeó con la posibilidad de probar el tratamiento, lo que generó risas entre los asistentes.

Riesgos y falta de aprobación

A pesar del impulso oficial, la ibogaína no cuenta con aprobación de la FDA y continúa clasificada como una sustancia de alto riesgo sin uso médico aceptado en Estados Unidos.

El compuesto, derivado de una planta originaria de África Central, ha sido utilizado en otros países para tratar adicciones a opioides, así como depresión, ansiedad y trastorno de estrés postraumático.

Sin embargo, especialistas advierten sobre posibles efectos adversos, entre ellos alteraciones cardíacas, vómitos e incluso muertes asociadas a su consumo.

Debate científico en curso

El decreto también abre la puerta a acelerar estudios con otras sustancias como el LSD, el MDMA y la psilocibina, esta última considerada por la FDA como “terapia innovadora” para tratar depresión resistente.

No obstante, expertos han manifestado preocupación por una posible flexibilización excesiva de los estándares científicos, lo que podría comprometer la seguridad de los pacientes.

El impulso a estas terapias ocurre en un contexto donde Estados Unidos enfrenta un aumento sostenido en los problemas de salud mental, lo que ha llevado a buscar alternativas más allá de los tratamientos tradicionales.

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