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El Diario 18 Apr, 2026 22:12

Retoma Irán control de Estrecho de Ormuz

Jerusalén— La Guardia Revolucionaria de Irán declaró el sábado que el Estrecho de Ormuz permanecería cerrado hasta que Estados Unidos pusiera fin a su propio bloqueo naval, apenas un día después de que ambos países anunciaran que la vital vía marítima había vuelto a abrirse.

Dos buques de bandera india fueron alcanzados por disparos, al menos uno de ellos procedentes de fuerzas iraníes, según un organismo de seguimiento marítimo. Los nuevos acontecimientos agravaron la confusión sobre el estado del tránsito por el estrecho y podrían frustrar las esperanzas de un desenlace rápido a la guerra.

El viernes, el canciller de Irán declaró que el estrecho estaba “completamente abierto”, lo que llevó al presidente Donald Trump a proclamar un gran avance en las negociaciones entre los dos países para un alto el fuego permanente.

Al mismo tiempo, Trump afirmó que Estados Unidos mantendría su bloqueo a los buques que partieran de puertos iraníes. Su declaración pareció irritar a los iraníes, quienes esperaban que Estados Unidos respondiera levantando el bloqueo.

Trump impuso el bloqueo el lunes, tras el fracaso de ambos países en alcanzar un acuerdo después de una maratónica sesión de negociaciones en Pakistán el fin de semana anterior. Los dos países mantienen un alto al fuego cuya vigencia vence el martes.

Irán ha estrangulado el suministro energético mundial hostigando a los buques que transitan el estrecho durante más de un mes de guerra con Estados Unidos e Israel. La restricción del tráfico de petroleros había disparado los precios del petróleo, que cayeron tras el anuncio de Irán el viernes de que el estrecho había vuelto a abrirse.

El sábado, Trump continuó proyectando optimismo sobre las perspectivas de un acuerdo, pese al nuevo cierre del estrecho por parte de Irán. “Se pusieron un poco listos, como han hecho durante 47 años”, dijo a los periodistas en la Oficina Oval tras firmar una orden ejecutiva sobre un asunto no relacionado. Las conversaciones de paz, insistió, iban “en realidad muy bien, y ya veremos”.

Los ataques contra los buques de bandera india no parecen haber causado víctimas, pero avivaron las tensiones entre India e Irán. En un comunicado emitido el sábado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de India señaló que había convocado al embajador iraní y le había “transmitido la profunda preocupación de India por el incidente de disparos ocurrido contra dos buques de bandera india en el Estrecho de Ormuz”.

En uno de los incidentes, lanchas cañoneras operadas por la Guardia –una fuerza separada del ejército regular iraní– abrieron fuego contra un petrolero sin previo aviso por radio, según el Servicio de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido, un organismo de monitoreo administrado por la Marina Real británica.

En el segundo incidente, un buque portacontenedores fue “alcanzado por un proyectil de origen desconocido que causó daños en algunos de los contenedores”, indicó el organismo. Esos buques, junto con varios otros, invirtieron entonces su rumbo.

En el Líbano, un alto el fuego de 10 días que entró en vigor el viernes pareció mantenerse el sábado, aunque el ejército israelí afirmó que continuó atacando a lo que describió como militantes que se aproximaron a sus líneas, señalando que ello constituía una violación del acuerdo.

Israel también ha continuado ocupando partes del Sur del Líbano y demoliendo edificios cercanos a la frontera, en aldeas donde afirma que Hezbolá, el grupo armado respaldado por Irán, ha echado raíces históricamente.

En otra zona del Sur del Líbano, un casco azul de la ONU murió y otros tres resultaron heridos el sábado tras sufrir un ataque perpetrado por “actores no estatales” durante una patrulla, según informó en un comunicado la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano, conocida como FPNUL.

El presidente Emmanuel Macron de Francia identificó al casco azul fallecido como Florian Montorio, ciudadano francés, y sugirió en un comunicado que Hezbolá era responsable. El presidente Joseph Aoun del Líbano condenó el ataque y lo atribuyó a “hombres armados” no identificados durante una llamada telefónica con Macron el sábado, según un comunicado. Hezbolá negó cualquier responsabilidad.

Durante la guerra se ha producido una serie de ataques contra la FPNUL. Tres cascos azules de la ONU murieron el mes pasado, uno de ellos por fuego de un tanque israelí, según una investigación preliminar de la ONU.

El giro en el Estrecho de Ormuz se produjo tras una jornada en la que Trump aparentemente condujo las negociaciones a través de los medios de comunicación y las redes sociales. En una cascada de mensajes y entrevistas vertiginosos, afirmó que el bloqueo estadounidense del tráfico marítimo iraní continuaría, pero también que esperaba un acuerdo “en el próximo día o dos” y que Irán había “aceptado todo”.

Irán había exigido que Israel detuviera su ofensiva contra Hezbolá como condición para alcanzar un acuerdo de paz más amplio. Trump y funcionarios estadounidenses trabajaron para lograrlo, aun cuando negaban estar intentando satisfacer las condiciones de Irán.

El sábado, miles de libaneses desplazados regresaron por segundo día consecutivo al devastado Sur del país.

La autopista costera estaba congestionada por kilómetros de tráfico prácticamente detenido, con automóviles apilados con colchones y pertenencias personales que avanzaban a paso de tortuga. Algunos ocupantes hacían señas de paz desde las ventanillas. Otros aprovechaban para estirar las piernas.

“No le pedí a nadie que revisara mi casa ni que me mandara fotos. Quiero hacerlo yo mismo”, dijo Zakri Zakaria, de 55 años, quien se detuvo el sábado a comprar artículos de primera necesidad mientras su familia se dirigía a su ciudad natal de Kfar Tebnit, en el Sur, que fue intensamente bombardeada durante la guerra.

“Vamos sin saber qué encontraremos, ni qué podría ya no estar”, dijo.

Quienes regresaban a sus localidades solían encontrar un paisaje devastado. Carrocerías retorcidas de autos calcinados flanqueaban las calles junto a tiendas y edificios reducidos a escombros. Los vecinos barrían los fragmentos de vidrio, reparaban los tendidos eléctricos caídos y limpiaban los restos de las aceras con mangueras de bomberos.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, afirmó la semana pasada que las fuerzas israelíes permanecerían en lo que denominó una “franja de seguridad” que se adentra más de 6 millas (unos 10 kilómetros) en territorio libanés.

Eso impedirá que muchas de las más de 1 millón de personas desplazadas por los combates regresen a sus hogares, prolongando una crisis humanitaria y desestabilizando potencialmente la tregua. Hezbolá ha exigido la retirada de las fuerzas israelíes y advirtió que mantiene el “dedo en el gatillo”.

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