
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a situar a Francia en el centro de sus críticas al advertir sobre el deterioro de la situación social y política del país europeo.
Durante una comparecencia ante los medios en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense aseguró que París podría convertirse próximamente en una ciudad de mayoría musulmana y responsabilizó a la inmigración de los problemas que, a su juicio, atraviesa Francia.