La Travesía Sagrada Maya, una de las recreaciones culturales más emblemáticas del sureste mexicano, no se realizará en 2026. La decisión fue tomada de manera voluntaria por Grupo Xcaret, organizador del evento desde 2007, en un contexto de indefinición legal sobre el uso de símbolos del patrimonio cultural maya, derivado de una acción de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), cuya resolución final aún está en curso.
Iliana Rodríguez, directora de Sostenibilidad y Relaciones Institucionales del Grupo Xcaret, precisó a este diario, que no existe, al momento, una instrucción expresa de autoridad alguna para suspender la Travesía. Sin embargo, explicó, se trata de una pausa preventiva para evitar interpretaciones de confrontación institucional y para proteger la viabilidad futura de la tradición.
“Hacer un evento tan visible podría interpretarse como arrogancia o desobediencia”, explicó Rodríguez. “Y además, hay tanta conversación y hasta discusión entre las propias comunidades que creemos que hacerlo ahora provocaría más rispideces que acuerdos”.
La SCJN resolvió la suspensión de un amparo que había promovido Grupo Xcaret ante la denuncia de una grupo de personas que se inconformaron por el uso de elementos y símbolos de la cultura maya en la imagen y publicidad del grupo hotelero, pese a que el Gran Consejo Maya de Quintana Roo, órgano reconocido constitucionalmente como representante del pueblo maya en la entidad, tiene firmado un acuerdo con el Grupo Xcaret para el uso de estos símbolos.
Rodríguez explica que la instrucción de la Suprema Corte se basa en la aplicación de la Ley Federal de Protección al Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas, vigente desde 2022, pero aún sin reglamento.
“El espíritu de la ley es correcto y nace del lugar adecuado. Estamos totalmente de acuerdo en que las comunidades tienen derechos colectivos sobre su patrimonio y que deben existir consentimiento, crédito y compensación", señaló Iliana Rodríguez.
Sin embargo, al no estar aún reglamentada la ley, hay vacíos que deben de subsanarse y discutirse, señaló.
“No hay especificación sobre a quién se debe consultar, cómo se determinan las representaciones o cómo se cuantifica una compensación. Sin reglas claras, todo queda a la libre interpretación y eso tampoco es justo”, explicó Rodríguez.
Enlace imagenIliana Rodríguez.Foto EE: Especial
Simbolismo de la tradición
La Travesía Sagrada recrea una antigua peregrinación marítima prehispánica hacia Cozumel, donde se encontraba el oráculo de la diosa Ixchel, un centro espiritual de gran relevancia en el mundo maya. De acuerdo con investigaciones históricas y arqueológicas, esta práctica se interrumpió tras la Conquista y permaneció desaparecida durante casi cinco siglos.
Grupo Xcaret impulsó su recuperación hace 19 años, tras un proceso de investigación que incluyó códices, crónicas coloniales y vestigios materiales. “Tuvimos que reconstruir cómo eran las canoas, cómo se navegaba, cómo eran los remos, con base en muchas fuentes que nos permitieron aproximarnos”, explicó Rodríguez. “Lo hicimos porque creemos que es una historia que los mexicanos tenemos que conocer y de la que debemos sentirnos orgullosos”.
Desde entonces, la Travesía se consolidó como un evento cultural de gran simbolismo comunitario. En casi dos décadas han participado 5,322 canoeras y canoeros voluntarios. Para la edición 2026, 333 personas se encontraban completamente preparadas para realizar el cruce marítimo entre Xcaret y Cozumel, además de alrededor de 300 integrantes del elenco artístico comunitario, entre danzantes, niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores.
Enlace imagenCanoeras y canoeros edición 2025.Foto EE: Especial
“Es una decisión especialmente dolorosa”, reconoció Rodríguez. “Hay meses de preparación, una ilusión enorme de quienes participan. Hoy lo que hay es tristeza y desilusión, porque muchos no entienden por qué está pasando esto”.
Enfatizó que la Travesía no es un proyecto con fines de lucro. Cada edición implica una inversión cultural estimada entre 10 y 15 millones de pesos. “No se recupera en dinero”, señaló Rodríguez. “Se recupera en cultura, en identidad, en sentido de pertenencia. Esa es la verdadera derrama”.
Reacción del Gran Consejo Maya
En paralelo al anuncio de la suspensión, el Gran Consejo Maya de Quintana Roo reiteró públicamente su respaldo a la Travesía Sagrada y alzó la voz para pedir a las autoridades certidumbre jurídica para dar continuidad a esta tradición y que respeten los representantes legítimos de las comunidades mayas.
El pasado sábado 18 de abril, su presidente, Salomón Caamal Coh, participó en una marcha organizada por canoeros y canoeras para subrayar que el Consejo Maya no se opone al evento y que reconoce su valor como una expresión cultural realizada con respeto a las comunidades mayas. También desmintió versiones que lo presentan como adversario de la Travesía y reafirmó su relación de colaboración con Grupo Xcaret, basada —dijo— en el respeto y la dignidad.
"El Convenio suscrito con Grupo Xcaret tiene como objetivo preservar las tradiciones mayas con respeto y dignidad. Es falso que dicho acuerdo tenga fines distintos a la protección y promoción cultural", expresó el Consejo Maya en un comunicado.
El organismo expresó inconformidades por la forma en que, a su juicio, se ha conducido el diálogo institucional a nivel federal, y pidió que se reconozcan las formas tradicionales de representación de los pueblos indígenas en los procesos de consulta.