El Atlético de Madrid arranca la semana con más incertidumbre que certezas. La derrota en la final de Copa no solo ha dejado una herida emocional, sino también varias dudas en el apartado físico. La enfermería amenaza con convertirse en protagonista en un tramo decisivo de la temporada.
El caso que más inquieta es el de Ademola Lookman. Marca recuerda que el atacante nigeriano tuvo que ser sustituido tras notar un pinchazo en el aductor y será sometido a pruebas médicas para determinar el alcance de la posible lesión. Su importancia en el equipo, con siete goles y cuatro asistencias, eleva la preocupación.
Tampoco se libra Marcos Llorente. El centrocampista, símbolo de despliegue físico, terminó el encuentro al límite y pidió el cambio en la prórroga. La acumulación de partidos empieza a pasar factura a un jugador que ha sido clave en el engranaje de Simeone durante toda la temporada.
En el caso de Alexander Sorloth, la situación parece menos grave. El delantero sufrió un golpe tras un choque, pero en principio no debería ir más allá del dolor. Aun así, el cuerpo médico evaluará su estado para descartar cualquier complicación.
El Atlético encara ahora un momento crítico, con el calendario apretando y los objetivos aún en juego. La evolución de sus jugadores marcará el rumbo inmediato de un equipo que necesita respuestas rápidas tanto en lo físico como en lo anímico. @mundiario