La emergencia persiste en el sur de Veracruz. Los suelos saturados y los constantes escurrimientos hacia las cuencas de los ríos Coatzacoalcos, Tonalá y Papaloapan mantienen en alerta máxima a las autoridades ante el riesgo inminente de nuevos deslaves y el incremento en las escalas de los afluentes.
Aunque poco a poco se debilita el frente frío número 2, en Nanchital hay 15 colonias en el agua.
Brigadas de auxilio continúan evacuando a la población en riesgo. Los vecinos, desolados, están en la incertidumbre porque perdieron muebles y enseres.
Cosoleacaque y Minatitlán están en las mismas condiciones.
En la comunidad Limonta hay preocupación porque un puente sobre un arroyo, que es importante para la región, está a punto de sucumbir por la fuerza del agua. Como han podido, los vecinos trabajan para tratar de recuperarlo.
Además de las pérdidas materiales, también están las humanas. En medio de la emergencia, vecinos y familiares despidieron a Martha Elena Cortaza Carmona, a su hija Eva María Reyes Cortaza y las menores Daniela Paloma Reyes Cortaza y Jade Vergara Cortaza, quienes murieron al ser sorprendidas cuando dormían por la caída de una barda sobre su vivienda.
En este contexto, la gobernadora Rocío Nahle generó controversia al descartar que seis de las muertes registradas durante la contingencia se contabilicen formalmente como víctimas del meteoro.
Se trata de seis integrantes de una familia en Las Choapas —entre ellos menores de edad— que fallecieron por intoxicación con monóxido de carbono al encender un generador de energía a gasolina dentro de su vivienda, tras el colapso del suministro eléctrico provocado por las tormentas.
Aunque el deceso fue consecuencia directa de la falta de luz originada por el temporal, la mandataria argumentó que obedeció a un accidente omisivo y no al impacto hidrometeorológico.
Por su parte, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desplegó más de un centenar de trabajadores, grúas y plantas de emergencia para avanzar en las labores de reconexión de las líneas afectadas en el sur, logrando restablecer el servicio a más del 80% de los más de 22 mil usuarios golpeados por los apagones en Coatzacoalcos, Las Choapas y Agua Dulce, aunque las anegaciones aún dificultan el acceso a comunidades rurales.
Paralelamente, la Secretaría de Protección Civil estatal sostuvo que la Alerta Gris se mantendrá activa de manera preventiva.
La dependencia insistió en que el peligro no ha concluido e instó a la población en zonas vulnerables a evacuar de inmediato hacia los refugios temporales activos ante la probabilidad de escurrimientos tardíos que desborden los afluentes de respuesta lenta.
Fuerzas federales y estatales mantienen activos los planes DN-III-E, Marina y Tajín, mientras la suspensión de clases continúa en 10 municipios de la región.