Una noche de verano, Suzanne se presenta sin avisar en casa de su hermana Jeanne. Llega acompañada de sus dos hijos pequeños y protagoniza un reencuentro marcado por la sorpresa, ya que ambas llevan meses sin verse. Sin embargo, Jeanne percibe desde el primer momento que algo no va bien: Suzanne se muestra distante, como si estuviera ausente y ensimismada en sus propios pensamientos.
La incertidumbre aumenta a la mañana siguiente, cuando Jeanne descubre que su hermana se ha marchado sin llevarse a los niños. La única explicación que deja es una breve nota, insuficiente para aclarar los motivos de su decisión o el lugar al que se ha dirigido. Lo que parecía una visita familiar inesperada se convierte entonces en una situación que obliga a Jeanne a reaccionar ante una ausencia que no comprende.
La protagonista acude a la gendarmería para informar de lo ocurrido, pero allí le explican que no pueden iniciar una búsqueda si Suzanne se ha marchado por voluntad propia. La respuesta incrementa su desconcierto y su enfado, mientras debe asumir la responsabilidad de cuidar de sus sobrinos sin saber cuándo regresará su hermana ni qué ha provocado su desaparición.
Una historia sobre la familia y las responsabilidades inesperadas
Los niños están bien, título original Les Enfants vont bien, parte de una situación familiar concreta para explorar las consecuencias emocionales de una desaparición. Jeanne no sólo tiene que afrontar la incertidumbre sobre el paradero de Suzanne, sino también reorganizar su vida para atender a dos niños que se han quedado sin su madre de un día para otro.
El relato se centra en las distintas formas de afrontar la pérdida de una presencia familiar, incluso cuando no existe una explicación definitiva sobre lo ocurrido. La desaparición de Suzanne actúa como detonante de una historia que combina la angustia y la frustración con la posibilidad de construir nuevas relaciones de cuidado.
Dirigida y escrita por Nathan Ambrosioni, la película se inscribe en una línea de drama íntimo que presta atención a los personajes y a sus reacciones ante circunstancias difíciles. La narración se desarrolla a partir de los cambios que experimenta Jeanne y de las decisiones que debe tomar para responder a una situación que altera su vida.
Camille Cottin encabeza el reparto
Camille Cottin protagoniza la película junto a Juliette Armanet y Monia Chokri. El reparto acompaña una historia centrada en las relaciones familiares y en la manera en que una desaparición modifica los vínculos entre quienes permanecen juntos.
La producción recibió el Premio del Público de la Sección Oficial Mosaico durante la 29.ª edición del Festival de Málaga. Este reconocimiento situó la película entre los títulos destacados de la programación del certamen, donde su historia familiar se presentó ante el público dentro de una sección dedicada a distintas propuestas cinematográficas. Los niños están bien llegará a los cines el 23 de octubre. @mundiario