
La reciente propuesta de Clara Brugada sobre implementar el home office durante el Mundial 2026 encendió una discusión que va más allá del evento deportivo. Lo que inició como una estrategia para reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire terminó por convertirse en un debate sobre la forma en que se gestiona la ciudad y sus problemas estructurales.
Durante la presentación del proyecto “Mundial Verde”, la mandataria planteó medidas como el trabajo remoto y la posible suspensión de clases. “Sí necesitamos que este Mundial podamos entre todos trabajar para lograr que haya menos tráfico”, afirmó. La intención, según explicó, es disminuir la presión urbana en uno de los momentos de mayor afluencia internacional.