
La comunidad de los Colegios Viktor Frankl celebró el segundo Congreso para Padres para analizar el papel de los dispositivos móviles
En un contexto donde la tecnología redefine la manera en que niños y adolescentes aprenden, se comunican y construyen su identidad, el segundo Congreso para Padres del Sistema Viktor Frankl abrió una conversación incómoda pero necesaria: ¿quién está ocupando realmente el espacio formativo dentro del hogar?
Bajo el título “Familias que inspiran, comunidad que florece”, el encuentro no sólo reunió a cientos de madres y padres, sino que sembró una reflexión profunda sobre el papel de la familia en una era dominada por dispositivos móviles y estímulos digitales constantes.
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Ausencia parental en la era digital
El Club de Industriales fue sede de esta segunda edición que registró sold out, congregando a alrededor de 600 padres provenientes de los planteles Juriquilla, Corregidora y Refugio.
El objetivo fue claro: proporcionar herramientas concretas para fortalecer el rol parental y fomentar en los hijos competencias como la resiliencia, la empatía y el desarrollo socioemocional. La temática central giró en torno a la ausencia parental en la era digital frente a la educación de los niños y su formación personal.
Mensaje de Mauricio Kuri en al Congreso para Padres
Uno de los momentos más relevantes fue la participación del gobernador Mauricio Kuri González, quien compartió el origen de la iniciativa para limitar el uso de celulares en escuelas de educación básica durante el horario de clases.
La medida busca evitar distracciones derivadas de redes sociales y reforzar la atención en el aula. Su presencia reforzó el mensaje de corresponsabilidad entre autoridades, escuelas y familias en la formación de las nuevas generaciones.
El gobernador Mauricio Kuri fue el invitado especial. / Foto: Joaquín M. Lee
Objetivo de la segunda edición del Congreso para Padres
Para el maestro Darío Malpica Basurto, presidente del Consejo de Administración de los Colegios Víctor Frankl, el eje del congreso fue contundente:
“El objetivo de este congreso es que los papás se den cuenta de la importancia de su presencia en la vida de sus hijos, de sus hijas, en la era digital. O sea, que los papás sepan que son los primeros responsables en la educación de los hijos, que esto no lo podemos dejar en manos de las redes sociales”.
En otra intervención, subrayó la importancia de recuperar espacios cotidianos:
“Tenemos que dedicar el tiempo en la comida y tener la fuerza para no sacar el teléfono celular y mejor preguntarle a nuestro hijo o a nuestra hija cómo está… tenemos que tener la fortaleza de encontrar los espacios y no dejar que nos ganen ese espacio que tenemos los aparatos en las redes sociales”.
El programa incluyó conferencias de primer nivel, como la psicóloga Diana Arreola con “Tu calma, su equilibrio”; Sissi Cancino, creadora de Moders, con “La escuela para la vida que viene”; y el dueto Gianluca Ullúa y Tomás Strasberg, creadores de Tecnolocura, con “La conferencia que salva vidas”, una propuesta en formato stand up que abordó con humor los riesgos del mundo digital.
La licenciada Sandra Lee Guerrero, directora general del Sistema Viktoror Frankl, sintetizó la intención del encuentro:
“Estamos reflexionando alrededor de qué tan presentes estamos en casa, en la vida digital de nuestros hijos… hoy, por los retos que tiene la vida digital, no debemos soltarlos antes de tiempo”. Y agregó: “La idea no es dramatizar ni satanizar el uso de los dispositivos digitales, es simplemente generar conciencia… cuando vienen acompañados de límites, de formación y de acompañamiento y presencia de los papás, son herramientas magníficas”.
Conclusiones
Alineado con la visión del Sistema Viktor Frankl —que promueve que el alumno descubra quién es, qué quiere ser y cuál es su sentido de vida—, el Congreso dejó una conclusión inequívoca: la tecnología no es el enemigo, pero la ausencia sí puede serlo.
Entre aplausos, libretas llenas de apuntes y padres visiblemente conmovidos, el mensaje final resonó como un compromiso colectivo: la educación comienza en casa y ningún algoritmo puede sustituir la mirada, el tiempo y la conciencia de una madre o un padre presente.







