León, Gto.- Desde hace más de dos décadas, Karina Kif ha construido una trayectoria clave en la visibilización de las mujeres dentro del graffiti en México. Su historia comenzó a inicios de los años 2000, cuando siendo adolescente, decidió incursionar en una escena dominada casi exclusivamente por hombres.
En entrevista con AM, Kif compartió que aunque tuvo un primer acercamiento al graffiti desde finales de los años noventa estuvo influenciada por su hermano, uno de los pioneros locales de la ciudad de León, fue en el 2001, durante su etapa en secundaria, cuando comenzó a pintar de manera activa, la cual la ayudó a desarrollar y a tener su propia identidad, impulsada por su interés en el color, la estructura de las letras y el arte urbano.
Ante la falta de visibilidad, Karina creó una página web “Lady´s Graff”, dedicada a documentar el trabajo de mujeres graffiteras, inicialmente en Guanajuato. Con el tiempo, el proyecto creció y atrajo la atención de artistas de todo el país e incluso del extranjero.
Este esfuerzo la llevó a colaborar en publicaciones, entrevistas y proyectos académicos. Investigadoras internacionales se acercaron a ella para conocer la escena local, lo que derivó en su participación en libros, mesas de diálogo y estudios sobre graffiti desde perspectivas sociales y feministas.
Por la parte académica colaboré con Jessica Pabón, una chica de Nueva York que hizo su investigación doctoral como en la perspectiva del graffiti con una perspectiva más feminista y entonces ella le pasa mi contacto a una chica que se llama Caitlin Bruce que es de Pittsburgh. Entonces, a ella le llamó mucho la atención y se vino a hacer investigación de la historia del graffiti en León, el enfoque que ella le da es como el graffiti logra ser parte de la comunicación y cómo incluso las instituciones gubernamentales lo han tomado como parte de las políticas públicas y culturales y pues bueno, esa es como la parte en la que me han invitado”, detalló Kif.
Durante sus primeros años, Kif enfrentó múltiples obstáculos: desde comentarios sobre cómo debía pintar hasta la exclusión en espacios y muros. Sin embargo, lejos de desistir, optó por perfeccionar su técnica y consolidar su lugar dentro del graffiti.
La artista envía un mensaje claro a las mujeres interesadas en el graffiti, perder el miedo y atreverse a crear, para Karina Kif, el arte y particularmente el graffiti no solo es una forma de expresión, sino también una herramienta para transformar entornos y abrir camino a quienes históricamente han sido invisibilizadas. Foto: Luz Villegas.
A más de 20 años de su inicio, la artista reconoce un cambio significativo: la participación de mujeres ha crecido de forma notable.
Ha incrementado mucho la participación de las mujeres en el graffiti, porque pues tan solo en León es como de las ciudades donde hay más presencia de mujeres. Y creo que técnicamente ya hay un dominio del graffiti a la par que los hombres e incluso yo creo que ya se ha reducido un poco esta cuestión de cerrarle espacio a las mujeres e incluso ya hay festivales específicos para mujeres grafiteras y muralistas”, compartió para AM.
No obstante, advierte que persisten desigualdades estructurales, como la falta de reconocimiento y las dificultades adicionales que enfrentan las mujeres para desarrollarse profesionalmente, especialmente al combinar su práctica artística con responsabilidades personales o laborales.
En años recientes, Kif ha enfocado parte de su trabajo en la formación de nuevas generaciones mediante talleres de graffiti. En ellos, enseña desde fundamentos técnicos hasta estilos y referentes femeninos, buscando fortalecer la confianza de las participantes.
Aunque actualmente su práctica es menos constante, lo define como una actividad que ha evolucionado de ser un reto personal y una forma de identidad, pasó a convertirse en una herramienta que le ha abierto puertas en el ámbito académico, profesional y personal.
Kif describe su estilo como una combinación de colores brillantes y letras con estructuras clásicas, influenciadas por corrientes tradicionales del graffiti. Además, distingue entre distintas vertientes, desde el graffiti de letras como el wild style, el 3D o las bombas, hasta expresiones más cercanas al muralismo.
Finalmente, la artista envía un mensaje claro a las mujeres interesadas en el graffiti, perder el miedo y atreverse a crear. Para Karina Kif, el arte y particularmente el graffiti no solo es una forma de expresión, sino también una herramienta para transformar entornos y abrir camino a quienes históricamente han sido invisibilizadas.
El miedo paraliza, entonces si mentalmente estamos creyendo que “no mejor no lo hago porque me va a salir mal”, pues no lo vamos a hacer, entonces que se atrevan a pintar y si se equivocan no pasa nada, lo vuelven a intentar o tapan con otro color el error y que también sean serias con lo que están proponiendo y haciendo porque esa seriedad les va a abrir UN camino quizás hasta para hacerlo de una manera profesional o incluso pues si son como yo, que no tienen esa ambición de comercializar su trabajo, pues les va a dar como el respeto y el lugar dentro del graffiti”, Finalizó Karina.
Graffiti
El graffiti es una de las expresiones artísticas y sociales más complejas de la contemporaneidad, cuyo origen se remonta a la necesidad humana intrínseca de dejar una huella en el entorno.
Aunque las inscripciones en muros han existido desde la antigua Roma y Pompeya, el graffiti moderno, tal como lo conocemos hoy, nació a finales de los años sesenta en los Estados Unidos, específicamente en Filadelfia y poco después en Nueva York. No existe un único “creador”, pero se reconoce a figuras icónicas como Cornbread en Filadelfia, quien comenzó a escribir su nombre para llamar la atención de una chica, y a Taki 183 en Nueva York, un mensajero que grafiteaba su apodo y el número de su calle por toda la ciudad.
Esta práctica evolucionó rápidamente de simples firmas o “tags” a elaboradas piezas de “wildstyle” y murales coloridos en los vagones del metro de Nueva York durante la década de los setenta, convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales de la cultura Hip Hop junto al DJing, el MCing y el Breaking. A lo largo de su historia, el graffiti ha transitado por diversas etapas: desde ser perseguido como un acto de vandalismo y una marca de territorio en contextos de marginación, hasta ser estudiado por sociólogos y expuesto en las galerías de arte más prestigiosas del mundo.
Su expansión global fue impulsada por películas y libros documentales como “Style Wars” y “Subway Art”, que exportaron la estética neoyorquina a todos los rincones del planeta, permitiendo que cada región adaptara la técnica a sus propios contextos sociales y políticos. En la actualidad, el graffiti se distingue del arte urbano o “street art” por su enfoque principal en la tipografía y la caligrafía, manteniendo su esencia como una herramienta de resistencia, identidad y reapropiación del espacio público.
LF