En este espacio de opinión, hace unos días, señalamos la relevancia de continuar reforzando los acuerdos comerciales para las partes que tienen la responsabilidad de hacerlo. Ese paso, por suerte, se efectuó en territorio estadounidense con el equipo de negociación. En términos generales, fue la presentación formal y el inicio oficial de las labores bilaterales que nos llevarán a firmar un tratado comercial que es de gran importancia para los dos países. Con todo lo anterior y considerando las circunstancias, podemos afirmar que existe un proyecto de trabajo muy avanzado. Podemos hacer aquí un breve paréntesis para señalar que, en esencia, México realizó la primera ronda de revisiones del T-MEC con el Departamento de Comercio y, además, con el embajador Jamieson Greer presente. Para ello, en esencia, todo lo que aprendimos, toda la premisa, requirió de extensos diálogos previos y encargos operativos con múltiples reuniones que describiríamos como eficientes si tuviéramos que calificarlas.
La disposición abierta y la flexibilidad para continuar armonizando este ambiente favorable para firmar un acuerdo comercial histórico, tal como siempre hemos previsto, es otro de los elementos más significativos ahora que se va a cerrar la segunda ronda. Es necesario explicar la razón: nos basamos en la premisa de las grandes tensiones que existieron con anterioridad. No se puede negar que, al principio de la gestión, esa situación precaria se agravó debido a las amenazas inminentes de eliminar el Tratado Comercial con Estados Unidos. Técnicamente, no es tan fácil: existen regulaciones que nos vinculan y que, por ende, no podían ser ignoradas simplemente. Pero eso es cosa del pasado. En consecuencia, además de las buenas acciones, la sobriedad con que nos comportamos tuvo un impacto significativo; es decir, mantuvimos la calma. Así, uno de los grandes recursos que descubrimos fue la paciencia con la que nos hemos vuelto inherentes y asimilamos a diario. Eso, como se dice, se llama experiencia y oficio.
Finalmente, eso logró que la balanza se equilibrara para poder mantener las reuniones. Como se conoce, en estos días tendrá lugar una serie de conversaciones para intercambiar información significativa sobre cómo se diversificará todo el esquema del T-MEC. Así, por lo menos en nuestra nación, tenemos un conocimiento claro de quiénes son los miembros de ese equipo negociador y cuáles serán sus capacidades. Su labor primordial, aparte de asegurar que las condiciones sean mejores que en otros procesos, es propiciar la llegada de más inversiones para fortalecer nuestra economía, que ya se encuentra en una constante expansión debido a que hemos extraído muchas ventajas que se han convertido en áreas de oportunidad.
Independientemente de lo que pueda ocurrir, que será relevante, como ya hemos mencionado, todo esto es una gran vitrina para demostrarle al mundo que somos una economía sólida y dinámica. Esto, a su vez, es fundamental para coordinar todos los asuntos que se tratarán en la segunda ronda del T-MEC. Las reuniones con el Consejo Coordinador Empresarial, por ejemplo, suelen ser una alternativa, principalmente para identificar nuestro potencial y las áreas de oportunidad que hemos destacado ahora que la industrialización, uno de nuestros principales puntos fuertes, está en su máximo esplendor. Solo hay que observar los enormes índices que tenemos en términos de exportación, así como también en cuanto a inversiones extranjeras. Creamos un entorno favorable para la integración productiva, además de propiciar las condiciones de confianza. Eso, como uno de los logros de esta etapa importante, nos coloca en una posición competitiva al demostrar lo que somos capaces de hacer cuando decidimos ajustarnos a los cambios globales y rápidos, sobre todo intensificados en el centro del T-MEC.
En esta evaluación corta que realizamos, además de exponer las habilidades que nuevamente nos pondrán a prueba, se abordarán las sesiones técnicas con la presencia del embajador Jamieson Greer, quien está en México hoy para sostener reuniones al más alto nivel con la contraparte. Es obvio que los temas a discutir serán aquellos con los que se llegó a un acuerdo anteriormente, tales como las políticas comerciales, las cadenas de suministro y las reglas de origen, con una mayor coordinación en nuestro sector. Esto abarcará sectores fundamentales de la economía, como el sector farmacéutico, la electrónica, los dispositivos médicos, la industria del aluminio y acero y el sector automotriz, entre otros. Desde nuestro punto de vista, todos estos acontecimientos serán únicamente el umbral para llegar a un acuerdo histórico que, en nuestra opinión, hemos interpretado como el arduo trabajo de Marcelo Ebrard, así como la tarea que llevamos sobre nuestros hombros: ser un país que se adapta perfectamente al mundo global.
Notas finales
Sin duda, hubo muchos temas trascendentales el fin de semana pasado. De hecho, se divulgaron diversos acontecimientos que fueron sustanciales. Con todo lo anterior, principalmente debido a la capacidad de respuesta que el gobernador de Puebla ha exhibido en su estrategia de seguridad, nos enteramos de que se dio un gran golpe a las actividades ilegales gracias a sus equipos de inteligencia y a los operativos constantes por aire. Conocimos a través de un anuncio que se publicó en los medios nacionales que las instituciones de seguridad detuvieron a siete integrantes del grupo delictivo denominado “Los Bukanas” en la localidad de Tres Cabezas, Chignahuapan. Dicho grupo presuntamente lideraba actividades delictivas tales como el robo de transporte de carga en la zona limítrofe entre Puebla y el estado de Hidalgo. Fue, en efecto, un operativo coordinado entre la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Secretaría de Marina (MARINA), Secretaría de la Defensa (DEFENSA), Guardia Nacional (GN) y Fiscalía General del Estado (FGE). Enhorabuena.
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