El caso Negreira ha vuelto a estallar con fuerza inusitada en el epicentro del fútbol europeo. La UEFA ha confirmado oficialmente la reactivación del expediente disciplinario contra el FC Barcelona tras recibir una voluminosa denuncia formal promovida por el Real Madrid. La ofensiva de los despachos de Chamartín, articulada a través de más de 50.000 folios de pruebas documentales, testimonios y peritajes, ha roto el compás de espera que mantenía el máximo organismo continental, encendiendo todas las alarmas en la sede de Nyon ante un asunto que en el ámbito federativo español ya ha prescrito por la vía administrativa.
La investigación del ente europeo se centrará en desentrañar las operaciones desarrolladas entre los años 2001 y 2018, periodo en el que la entidad azulgrana desembolsó 8,4 millones de euros a José María Enríquez Negreira mientras ejercía como vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA). Los investigadores pretenden clarificar el propósito real de dichos pagos, determinar qué contraprestaciones buscaba el club catalán y medir el grado de alteración e influencia efectiva que supusieron esos supuestos informes arbitrales sobre la competición.
La reacción institucional coincide con el criterio manifestado desde el inicio por Aleksander Ceferin, quien cuando trascendieron los hechos en abril de 2023 no dudó en calificar el escenario como uno de los más graves jamás presenciados en el deporte rey. El dirigente esloveno ya advirtió entonces de que, al margen de los plazos de prescripción que rigen para la justicia deportiva en España, los estatutos disciplinarios de la Uefa no contemplan caducidad para aquellas conductas susceptibles de vulnerar la integridad de los torneos bajo su tutela.
A lo largo de los últimos tres años y medio, el organismo rector optó por una postura de cautela a la espera de pronunciamientos de la fiscalía y los tribunales ordinarios españoles. Sin embargo, la contundencia de la documentación aportada por el Real Madrid ha forzado a los inspectores de Ética y Disciplina a tomar cartas directas en el asunto. La institución ya ha asignado un instructor específico para examinar el material probatorio y abrir la fase formal de toma de declaraciones y alegaciones a las partes implicadas.
A través de un comunicado oficial, la federación europea confirmó la recepción del expediente merengue: "La Uefa puede confirmar que ha recibido del Real Madrid CF una cantidad sustancial de documentos relacionados con la investigación en curso sobre el FC Barcelona en el asunto que involucra a José María Enríquez Negreira. Los Inspectores de Ética y Disciplina también han recibido estos últimos documentos, que evaluarán como parte de su revisión en curso del caso".
La petición del Real Madrid y el riesgo de exclusión europea
El escrito presentado por la entidad blanca va un paso más allá en sus pretensiones punitivas y reclama formally que el Barcelona sea desposeído de todos los títulos cosechados durante los diecisiete años en los que se extendieron las retribuciones al número dos del estamento arbitral. Para el club presidido por Florentino Pérez, la gravedad de los hechos exige una reparación histórica que restituya el orden deportivo alterado durante casi dos décadas.
El marco normativo continental confiere a la Uefa una potestad sancionadora de enorme calibre a través del artículo 4 de su reglamento disciplinario. Dicho precepto faculta al Comité de Control, Ética y Disciplina a vetar la participación de cualquier equipo en competiciones europeas de forma inmediata si concluye que la entidad ha intentado influir o alterar el resultado natural de los partidos, sin necesidad de aguardar una sentencia penal firme de los tribunales civiles.
El paso al frente del organismo europeo coincide además en el tiempo con el impacto del fallo emitido por la comisión independiente de la Premier League contra el Manchester City por fraude financiero, demostrando un endurecimiento generalizado de los reguladores frente a prácticas ilícitas. Aunque la Uefa ya castigó en su momento a los mancunianos con dos años de veto continental —sanción posteriormente revocada por el TAS—, los precedentes consolidan una línea de tolerancia cero.
El FC Barcelona se prepara ahora para articular su defensa jurídica ante la comisión de Nyon, sosteniendo como en ocasiones precedentes que los desembolsos correspondían a trabajos de asesoramiento técnico-táctico lícitos. El club azulgrana buscará desmontar las acusaciones de adulteración y frenar cualquier tentativa de sanción cautelar que pueda comprometer sus millonarios ingresos derivados de la Champions League en las venideras campañas.
La batalla institucional entre los dos gigantes del fútbol español traslada de este modo su frente decisivo a los despachos de Suiza. Con el expediente reactivado y miles de folios bajo la lupa de los instructores, la Uefa encara el examen de uno de los capítulos más oscuros y determinantes de la historia reciente del fútbol continental, obligada a dictaminar si el caso Negreira merece un castigo ejemplar que sacuda las estructuras del deporte europeo. @mundiario