Existen goles inolvidables en partidos de igual manera inolvidables. Goles como el de Miguel Borja de chilena que condenó a Chivas a ceder un Clásico que tenía controlado y que, por ende, pasan a habitar en la memoria colectiva de ambas aficiones.
Suele pasar que hay ocasiones en que se habla más de los goles que del propio resultado en sí, y en esos partidos el América tiene algunas muestras en su catálogo.
Miguel Borja
El colombiano ya empieza a ser rebautizado como «el delantero de los Clásicos», pues al no acumular ni siquiera 90 minutos, le hizo goles a Cruz Azul y Chivas. Especial fue el del Clásico Nacional por sacar de la nada una pirueta espectacular.
Conexión brasileña
El América jugó de blanco y azul en esa ocasión en una noche en el Estadio Azteca de 1990. El pase fue largo hasta la banda derecha para Edu, quien se atrevió a un pase de rabona que cabeceó en el área el «Bíblico» Toninho.
Golazo de Hermosillo en la final
En la final de ida de 1984, el América visitó al Guadalajara en un resbaladizo pasto del Estadio Jalisco, pero aún así, Carlos Hermosillo encontró el acomodo perfecto para sacar un disparo al ángulo.
La abeja africana
François Omam-Biyik será siempre recordado por ser un delantero espectacular; aunado a eso, un golazo a Chivas en el Clásico de 1994 que ganó el América 4-3 se volvió mitológico. Aprovechó un rechace en la frontera del área grande para empalmar un disparo increíble al ángulo.
Navia de media chilena
Segundos antes, Reinaldo Navia había fallado un penal en el Clásico del Estadio Jalisco del Clausura 2004, cuando Alfredo Talavera se lo rechazó a tiro de esquina. En la subsecuente acción, el portero se pasó de largo y Navia remató de espaldas al arco.
Dos Santos hizo poco, pero un gol lo marcó
Giovani dos Santos contribuyó mínimamente en el América, pero un gol suyo en el Clásico de 2020 es atesorado por los aficionados cuando encontró el balón en la media luna y se hizo un hueco para colocarla en el ángulo.
El Canguro brincó
En el Clásico de 2014, el América goleó a las Chivas 4-0 y uno de ellos fue una obra artística de Luis Gabriel Rey, quien la prendió desde afuera del área para ponerla en el ángulo y, con ello, anticipar que las Águilas se mofarían de su odiado riv
A lo Cabezón
Juan Antonio Luna fue uno de los más representativos jugadores del América. En un partido por la Copa de Concacaf de 1985 mandó un disparo lejano, casi desde medio campo que sorprendió a todos y quedó registrado como uno de los maximos golazos en la historia de esta rivalidad.
Clase del Maestro.
En el Clásico de 1973, Carlos Reinoso tomó la bola desde media cancha, avanzó sin preocuparse por la marcación y sacó un fulminante tiro angulado a la derecha, en gol que hizo recordar a aquel que marcó Bobby Charlton a México en el Mundial de 1966.