La izquierda aragonesa se ha encontrado con un conflicto a poco más de un mes de las elecciones generales. La coalición creada para concentrar fuerzas y evitar la fragmentación progresista acaba de abrir una de sus primeras crisis internas precisamente por la decisión de no concurrir en una de las tres provincias. Chunta Aragonesista, que lidera el Frente Amplio Aragón junto a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, el Partido Verde y Recortes Cero, ha anunciado este miércoles que no presentará candidatura al Congreso por Teruel el próximo 29 de noviembre. La formación aragonesista justifica la decisión en la necesidad de evitar la dispersión del voto y favorecer una mayoría progresista en la Cámara Baja.
El presidente de CHA, Jorge Pueyo, ha explicado que, en un contexto de “extrema polarización”, la coalición concentrará sus esfuerzos en Zaragoza y Huesca. En Teruel, en cambio, mantendrá su presencia en la Cámara Baja dentro de la candidatura conjunta con el PSOE e IU. “Hemos decidido concentrar nuestros esfuerzos para el Congreso de los Diputados en las circunscripciones de Zaragoza y Alto Aragón, mientras que en Teruel solo concurriremos al Senado”, ha señalado Pueyo.
La decisión pretende traspolar parcialmente al Congreso la fórmula de cooperación que la izquierda ha alcanzado en el Senado, para evitar la mayoría absoluta del PP. Ferraz ha desplegado una serie de contactos con las formaciones progresistas para concentrar el voto allí donde la aritmética electoral hace más difícil obtener representación por separado. En la Cámara Baja, la intención sería aprovechar los votos que cosechó Sumar en las elecciones del 2023 para quedarse con los restos, los escaños que se asignan después del primer reparto. Pero el movimiento ha provocado una reacción furibunda de uno de los socios de la coalición.
Izquierda Unida Aragón ha rechazado la decisión y ha reafirmado su voluntad de concurrir al Congreso por las tres provincias aragonesas. Su coordinadora autonómica, Marta Abengochea, considera que dejar Teruel sin una candidatura del espacio situado a la izquierda del PSOE sería un “despropósito” que “uno de los territorios más despoblados y abandonados” de la comunidad autónoma “se quede sin una alternativa de izquierdas que defienda a su clase trabajadora y exija políticas públicas para sus pueblos y comarcas”.
IU se rebela contra la retirada
Para los dirigentes de la formación, la unidad progresista no puede traducirse en renunciar a competir en aquellos territorios donde las posibilidades de conseguir un escaño son menores. “No podemos presentarnos únicamente donde creemos que tenemos asegurada la representación”, sostiene Abengochea en un escrito de la formación confederal.
🔻 Teruel no puede quedarse sin una papeleta de izquierdas. 🗣️ Marta Abengochea: «Hay que estar también donde es más difícil». 🗣️ Dani Palomo: «¿Acaso somos aragoneses de segunda?». ✊ Rechazamos la renuncia de Chunta. Ningún territorio es prescindible. https://t.co/brAsDgtnFv
— IU Aragón🔻✳️ (@iu_aragon) October 21, 2026
“Nos preocupa que Chunta esté asumiendo el marco del voto útil que promueve el PSOE, como si la única forma de garantizar una representación progresista fuera renunciar a tener voz propia. La unidad de la izquierda no puede consistir en dejar territorios sin una alternativa política a la izquierda del PSOE, y mucho menos en una provincia como Teruel. Es una mala decisión, no es defender a la izquierda, es no dar opción a la gente a votar a la izquierda”, reza el comunicado.
Izquierda Unida ha recordado que “tiene elegidas sus candidaturas al Congreso y al Senado en las tres provincias aragonesas desde el pasado 13 de octubre” y sostiene que “hará todo lo posible para impedir este abandono y lograr que se presente una candidatura al Congreso por Teruel”.
Por qué Teruel es un laboratorio electoral
Teruel elige únicamente tres diputados al Congreso. En circunscripciones tan pequeñas, el sistema electoral hace que las candidaturas que quedan fuera de los puestos con opciones de escaño puedan obtener miles de votos sin conseguir representación. En 2023, el PP obtuvo dos diputados y el PSOE uno. Sumar y otras candidaturas quedaron fuera. Los resultados de entonces permiten observar hasta qué punto unos pocos miles de papeletas pueden alterar la pugna por el último escaño, aunque no permiten anticipar cómo se comportarán los electores el 29-N.
Precisamente por eso el PSOE lleva semanas apelando a la concentración del voto progresista. Ferraz ha identificado varias circunscripciones pequeñas en las que una transferencia parcial de los apoyos obtenidos en 2023 por fuerzas situadas a su izquierda podría modificar la pugna por el último diputado.
Teruel encaja en esa lógica. Pero hay un problema, los votos no se trasladan automáticamente de una candidatura a otra. Que una formación renuncie a presentarse no significa que todos sus antiguos electores vayan a votar al PSOE. Algunos pueden abstenerse, otros optar por Podemos u otra candidatura y otros cambiar de bloque. Por eso la retirada puede reducir la dispersión, pero no garantiza por sí misma el resultado que persigue.
¿Es el primer paso hacia más retiradas?
El contraste con el Senado resulta especialmente revelador. PSOE, CHA e IU sí han alcanzado un acuerdo para presentar listas conjuntas a la Cámara Alta en las tres provincias aragonesas. El PSOE ocupará los puestos primero y tercero, mientras CHA tendrá el segundo en Zaragoza y Teruel e IU el segundo en Huesca.
La razón es el propio sistema electoral del Senado, donde los electores votan directamente a candidatos y la concentración del voto puede proporcionar una ventaja considerable a las candidaturas coordinadas. En el Congreso, sin embargo, el escenario es diferente. Frente Amplio y Podemos concurrirán separados en Aragón y en la mayor parte de España, mientras que la coalición entre socialistas y la izquierda alternativa está circunscrita al Senado.
La decisión de CHA ha disparado inmediatamente una pregunta: ¿será Teruel una excepción o el comienzo de una estrategia de concentración del voto progresista? Por ahora, no existe un acuerdo general para retirar candidaturas del Frente Amplio al Congreso en otras provincias. El propio coordinador federal de IU, Antonio Maíllo, ha insistido en que la negociación con el PSOE se limita al Senado y ha descartado que exista un pacto abierto para compartir candidaturas en la Cámara Baja.
La polémica surgió después de que Emilio Delgado, número uno del Frente Amplio por Madrid, hablara de conversaciones con los socialistas destinadas a “optimizar” los resultados electorales. Posteriormente, desde la candidatura se aclaró que se refería a las negociaciones del Senado y se calificó de “error” cualquier interpretación sobre un acuerdo para retirar listas al Congreso.
La dirección socialista también mantiene que su pacto con las fuerzas del Frente Amplio se circunscribe al Senado. Por tanto, Teruel no puede presentarse todavía como el comienzo de una retirada generalizada de la izquierda alternativa. Sí constituye, sin embargo, un precedente político relevante porque demuestra que algunas fuerzas están dispuestas a sacrificar presencia electoral en determinadas circunscripciones para intentar maximizar la representación del conjunto del bloque.
El problema se complica todavía más porque Podemos mantiene su estrategia separada de presentarse en solitario al Congreso en prácticamente todo el país. La formación morada y Frente Amplio no lograron cerrar una alianza estatal antes de que expirara el plazo para registrar coaliciones. Solo concurrirán juntos en Canarias y la Comunidad Valenciana, mientras que en el resto de España compiten por separado, con fórmulas territoriales específicas. @mundiario