Alberto Núñez Feijóo ya ha despejado una de las principales incógnitas de las listas del PP para las elecciones generales del 29 de noviembre. La portavoz adjunta Cayetana Álvarez de Toledo será la número dos por Madrid y el vicesecretario de Cultura Borja Sémper ocupará el tercer puesto, inmediatamente después del líder popular, que encabeza la candidatura. La formación conservadora ha presentado la decisión como una muestra de la diversidad interna de un partido que pretende representar a una mayoría social en España.
“El Partido Popular es un proyecto amplio en el que caben todas las sensibilidades", afirma Génova en un comunicado, en el que se define al PP como “una formación abierta donde los matices y los acentos no incomodan a nadie, sino que enriquecen a todos”, afirma el texto divulgado por el partido, que reivindica la elección de los puestos de salida de dos de las almas de los populares.
La elección de Álvarez de Toledo confirma las pistas que el propio Feijóo había dejado esta semana. El presidente del PP había avanzado que, a diferencia de la ministra de Defensa Margarita Robles como compañera de fórmula para Pedro Sánchez por las listas del PSOE, “esa mujer votó en contra de la amnistía. Margarita Robles votó a favor. Esa mujer ha pedido la comparecencia de la directora del CNI. La señora Margarita Robles no la dejó comparecer" en la Comisión de Secretos Oficiales a cuenta de la crisis de Ceuta.
Esas referencias apuntaban directamente a la diputada madrileña y descartaban, entre otros nombres que habían circulado, a la eurodiputada Alma Ezcurra, que no ocupa escaño en el Congreso. El movimiento supone además un salto para Álvarez de Toledo dentro de la candidatura madrileña. En las elecciones de 2023 ocupó el sexto puesto, pero desde la llegada de Feijóo a la dirección nacional ha recuperado protagonismo. El líder popular la incorporó como portavoz adjunta del Grupo Popular y posteriormente al Comité Ejecutivo Nacional. Ahora la sitúa justo detrás de él en la lista más relevante del partido, en un puesto que refuerza su peso parlamentario y político.
Su trayectoria dentro del PP ha estado marcada por la autonomía de criterio y por una oratoria especialmente combativa. Fue portavoz del Grupo Popular en el Congreso entre 2019 y 2020, durante la etapa de Pablo Casado, hasta que fue sustituida por Cuca Gamarra, posterior secretaria general y actual vicesecretaria de Regeneración Democrática. Aquella etapa estuvo acompañada de discrepancias internas sobre su forma de ejercer el cargo y sobre el margen que debía tener una portavoz para expresar posiciones propias. El regreso a una posición destacada con Feijóo muestra la evolución de una relación política que atravesó momentos de distancia.
👉🏼 @nunezfeijoo, @cayetanaAT y @bsemper. Aura. https://t.co/vmxJ0K9opD
— Partido Popular (@ppopular) October 22, 2026
Sémper reivindica un PP de “amplia mayoría social”
La designación de Sémper como número tres completa el movimiento. El portavoz nacional del PP, que también ocupa la Vicesecretaría de Cultura, representa un perfil diferente al de Álvarez de Toledo y ha construido buena parte de su trayectoria pública desde posiciones de centro y desde una defensa explícita de la convivencia política. El propio Sémper ha definido la fórmula como la expresión de un partido que pretende ser amplio. “Somos un partido que representa a una amplia mayoría social. No somos un partido de nicho”, ha señalado al valorar su incorporación a los primeros puestos de la candidatura.
“Somos un partido que quiere parecerse a España y Cayetana yo, en lo esencial, compartimos lo que España necesita y, por lo tanto, lo que queremos ofrecer a los españoles, que es estabilidad, que es futuro, que es que los políticos nos encarguemos y nos ocupemos de los problemas de los españoles, no de los problemas de los políticos”
El comunicado del PP insiste precisamente en esa idea. La formación sostiene que Álvarez de Toledo y Sémper representan “formas distintas de entender España”, aunque ambos han atravesado diferentes etapas dentro del partido. Génova presenta así la pareja electoral como una muestra de convivencia entre perfiles distintos bajo el liderazgo de Feijóo.
La elección también tiene una lectura electoral. Durante los días previos habían competido por el segundo puesto Álvarez de Toledo y Ezcurra, una de las dirigentes que más peso ha adquirido en la actual estructura de Génova y coordinadora del programa electoral para el 29-N. Finalmente, Feijóo se ha inclinado por una diputada con una trayectoria parlamentaria reconocible y una posición pública más definida en debates como la amnistía, el modelo territorial o la relación con el independentismo.
Génova se pertrecha de cara al 29-N
El cambio respecto a 2023 resulta significativo. Entonces Feijóo colocó como número dos a Marta Rivera de la Cruz, procedente de Ciudadanos y con experiencia en la política madrileña, una elección que permitía incorporar un perfil vinculado al espacio liberal y de centro. Rivera abandonó posteriormente el Congreso para concentrarse en sus responsabilidades en el Ayuntamiento de Madrid. Ahora el PP apuesta por dos dirigentes de la propia estructura nacional y con una fuerte presencia pública.
Álvarez de Toledo, además, ha construido un discurso que no se limita a la confrontación con el PSOE, aunque en la última legislatura haya despuntado en sus discursos sobre Venezuela y los enfrentamientos a cara de perro con el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños. A lo largo de los últimos años también ha mantenido discrepancias con Vox y ha cuestionado una deriva nacionalista que rompe con el liberalismo, mientras defendía posiciones muy críticas con el independentismo catalán. Esa capacidad para confrontar en varios frentes forma parte del perfil que ha ido recuperando dentro del PP.
La candidatura madrileña queda así encabezada por Feijóo, Álvarez de Toledo y Sémper, una combinación que permite al líder popular proyectar hacia el 29-N dos perfiles diferentes de su partido. El primero aporta una voz parlamentaria de marcado carácter propio; el segundo, una imagen más vinculada al centro y a la moderación del discurso.
La decisión se produce, además, a pocos días del cierre del plazo para registrar las candidaturas al Congreso y al Senado. El PP encara la recta final de la confección de sus listas mientras los partidos terminan de definir sus posiciones para una campaña que comenzará en noviembre. @mundiario