Nueva York.- Los precios del diésel en Estados Unidos superaron los 5 dólares por galón por primera vez en más de tres años, donde la escalada de la guerra en Medio Oriente ha generado la mayor disrupción de la oferta petrolera en la historia, reportó CNBC.
El precio promedio del diesel se ubicó en 5.04 dólares a nivel nacional, un alza de 34% comparado con el costo del galón el día antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran un ataque masivo contra Irán.
Esta situación ocurre mientras la escalada en el Golfo Pérsico se intensifica tras ataques con drones e intercambio de advertencias bélicas.
CNBC indicó que los precios del diesel han alcanzado su más alto nivel desde diciembre de 2022, el año en que la invasión rusa a Ucrania impacto en los mercados globales de energía, de acuerdo con la asociación de viajeros AAA.
El diesel es vital para el sector del transporte, lo que lo convierte en un combustible esencial para la economía estadounidense. Se utiliza en camiones, trenes y barcazas que transportan mercancías al mercado, entre otras cosas.
En el ámbito local, la guerra en Medio Oriente ya pega a Guanajuato con el disparo en costos de diésel y fertilizantes.
“Deberíamos estar realmente preocupados por el aumento del precio del diésel”, afirmó Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, en una nota hoy.
Mientras tanto, el precio de la gasolina podría alcanzar los 4 dólares por galón, indicó Lipow. Los precios en las gasolineras han subido un 27%, hasta un promedio de 3.79 dólares, desde el inicio de la guerra, según la AAA. Los precios de la gasolina han alcanzado su nivel más alto desde octubre de 2023.
Los precios del petróleo se han disparado más del 40% durante la guerra. El crudo estadounidense cotizaba alrededor de los 94 dólares por barril el martes, mientras que el Brent, la referencia internacional, rondaba los 101 dólares por barril.
Guerra en Medio Oriente eleva ingresos de Pemex por venta de crudo
Pemex obtuvo ingresos adicionales por mil 560 millones de pesos tras el reciente incremento en los precios internacionales del petróleo. El alza es consecuencia directa de la inestabilidad bélica en Medio Oriente.
A pesar de las ganancias por exportación, el aumento del crudo presiona el costo de las gasolinas importadas. El Gobierno Federal busca equilibrar las finanzas mediante ajustes a los estímulos fiscales para evitar un fuerte impacto en el bolsillo de los consumidores.
La situación de conflicto en Medio Oriente ha disparado la cotización de la mezcla mexicana por encima de lo proyectado para marzo de 2026. Este escenario permitió a Pemex captar recursos extraordinarios en apenas quince días.
Sin embargo, los beneficios por la venta de crudo se ven contrarrestados por el alto costo de los combustibles terminados. Debido a que México sigue importando una parte considerable de su gasolina, el precio de compra también se ha elevado.
Para contener el “gasolinazo”, las autoridades han recurrido a incrementos en los subsidios del IEPS. Esta medida absorbe parte del aumento internacional para que no se traslade íntegramente a las estaciones de servicio en el país.
Analistas advierten que la volatilidad del mercado energético global hace que estos ingresos excedentes sean temporales. La prioridad de la administración es mantener la estabilidad en los precios de la canasta básica, la cual depende del transporte.
El flujo de ingresos extra podría destinarse al pago de deuda o a infraestructura, aunque gran parte se utiliza actualmente para financiar el esquema de estímulos a los combustibles. La dependencia de factores externos sigue siendo un reto para la paraestatal.
Durante este periodo, la mezcla mexicana de exportación ha alcanzado niveles de precios no vistos en el último semestre. Se espera que la tendencia continúe mientras persistan las hostilidades y la incertidumbre en las rutas comerciales de oriente.
AAK