Al menos cuatro familias fueron despojadas de sus vehículos por hombres armados que presuntamente bloquearon la autopista Puebla-Orizaba para obligar a los automovilistas a detenerse, el múltiple asalto ocurrió durante la noche del viernes 23 de octubre, en el tramo Ciudad Mendoza–Esperanza.
El ataque ocurrió a la altura de Magueyes, cerca del panteón, donde versiones de transportistas reportaron la presencia de al menos siete sujetos armados. Aunque Capufe recibió avisos sobre personas armadas en la zona, hasta la tarde de este sábado no existía un informe oficial que confirmara las circunstancias de los asaltos ni se habían reportado públicamente detenidos.
De acuerdo con testimonios de automovilistas, los delincuentes habrían aprovechado la circulación lenta para interceptar a los conductores y obligarlos a detenerse. Las víctimas fueron despojadas de dos camionetas y dos automóviles.
Durante los hechos, los hombres armados también habrían intentado detener un autobús de la línea ADO que circulaba por el mismo tramo. Sin embargo, el conductor no se detuvo, aceleró y continuó su recorrido, esto evitó que los pasajeros quedaran expuestos al posible atraco.
Tras el asalto, las familias quedaron varadas sobre la autopista y solicitaron apoyo a través de los números de emergencia, mientras otros automovilistas se acercaron para auxiliarlas.
Uno de los automovilistas, José Antonio C. narró que escuchó las detonaciones y optó por regresar, al notar que los delincuentes intentaban interceptar un autobús.
Los testimonios también denunciaron una respuesta tardía de las corporaciones de seguridad.
Hicimos llamadas al 911, pero llegaron más de media hora después de que había ocurrido el asalto”, aseguraron.
Transportistas que conocieron la situación comenzaron a difundir advertencias mediante grupos de WhatsApp para alertar a otros conductores que circulaban por la autopista. La presencia de personas armadas también fue reportada a la Guardia Nacional, división Carreteras.
Magueyes se ha convertido en el sitio predilecto de los delincuentes para cometer los atracos, que generalmente han quedado en la impunidad.