Más de 410 mil personas participaron este sábado en manifestaciones en distintas ciudades de Francia para exigir mayor inversión en educación, oportunidades laborales para los jóvenes y medidas ante el aumento del costo de vida, informó el Ministerio del Interior.
De acuerdo con el titular de la dependencia, Laurent Nuñez, alrededor de 110 mil manifestantes se concentraron en París, una cifra similar a la registrada durante las movilizaciones del fin de semana anterior. En total, las autoridades reportaron cerca de mil detenciones en el país, frente a las 385 de la semana pasada.
Aunque la mayoría de las marchas transcurrió de manera pacífica, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y policías en varias ciudades. En París, los disturbios comenzaron en la zona de Porte de Vincennes, al término de una movilización, donde los agentes utilizaron gases lacrimógenos y un cañón de agua para dispersar a grupos de personas.
En Marsella se reportaron enfrentamientos, lanzamiento de fuegos artificiales contra policías y saqueos en establecimientos comerciales. En Burdeos, las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos contra manifestantes, mientras que en Niza se denunciaron agresiones de activistas de extrema derecha contra participantes en una protesta pacífica.
Nuñez señaló que, pese a los incidentes, los daños y saqueos fueron menores que los registrados una semana antes. Sin embargo, afirmó que los agentes enfrentaron lanzamiento de proyectiles y artefactos pirotécnicos. El Gobierno desplegó alrededor de 70 mil policías en todo el territorio para atender las movilizaciones y prevenir nuevos disturbios.
Las protestas también se extendieron a otros países europeos. En Albania, manifestantes prendieron fuego a contenedores y lanzaron piedras en Tirana; en Bruselas, estudiantes bloquearon calles con barricadas y la policía utilizó un cañón de agua. En Italia, comercios de Nápoles, Roma y Milán protegieron sus escaparates ante las movilizaciones previstas.
Por su parte, Jean-Luc Mélenchon, dirigente del partido de izquierda La Francia Insumisa, advirtió que podría convocarse una huelga nacional el 5 de noviembre si el presidente Emmanuel Macron no responde a las demandas de los manifestantes. Mélenchon afirmó que la Confederación General del Trabajo (CGT) prepara una movilización para esa fecha.



