De acuerdo con la Agenda del Consejo de Administración 2026 , quienes integran los consejos enfrentan un entorno de supervisión y gobierno corporativo particularmente desafiante, caracterizado por disrupciones e incertidumbre sin precedentes, tales como tensiones comerciales y geopolíticas, volatilidad económica, altas tasas de interés, riesgos de una posible recesión, disrupción de los modelos de negocio, ciberseguridad, riesgos climáticos, polarización interna, estancamiento político, entre otros.
1. Reforzar el papel del Consejo en la definición y ejecución de la estrategia 2. Evaluar el impacto de las regulaciones, las políticas públicas y los cambios fiscales 3. Comprender y supervisar la estrategia de IA 4. Evaluar la solidez de la gestión de la gobernanza de datos 5. Asegurar la actualización de los marcos de ciberseguridadSin duda, estos factores generan una presión constante sobre la Alta Dirección y los consejos de administración. En este contexto, el informe destaca ocho temas prioritarios para la agenda del Consejo de Administración en 2026: Desde el Consejo de Administración es esencial apoyar a las empresas para enfrentar un entorno cada vez más disruptivo, ya que estos eventos evolucionan y conllevan crisis simultáneas. La perspectiva independiente de quienes integran este órgano de gobierno resulta invaluable, por lo que se espera su participación frecuente en la toma de decisiones y que fomente el pensamiento crítico. Resulta relevante que las organizaciones se pregunten ¿qué procesos existen para monitorear los cambios? ¿Qué alertas tempranas se han identificado? ¿Qué tan sólidos son los planes de respuesta? Los cambios regulatorios representan uno de los principales desafíos para las empresas, particularmente en un año en el que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ocupa un lugar relevante en las agendas. Por ello, el monitoreo regulatorio dentro de los consejos cobra cada vez mayor importancia. En México, también será fundamental considerar los efectos de las políticas de fiscalización de las autoridades, así como los planes de automatización de las áreas fiscales para hacer frente a estos retos. Las tecnologías emergentes continúan ganando relevancia en un contexto en el que la adopción de agentes de inteligencia artificial (IA) evoluciona rápidamente. Si bien los beneficios son evidentes, los riesgos también pueden ser significativos. Por tanto, es esencial familiarizarse con los programas de adopción de estas tecnologías; una pregunta clave para orientar esta conversación es: ¿qué necesidad, reto u oportunidad busca atender la organización mediante esta tecnología? Asimismo, resulta importante evaluar el enfoque de inversión en estas herramientas y los retornos esperados de su implementación. La recopilación y el uso de datos son cada vez más comunes, pero también implican una responsabilidad creciente en materia de custodia y gestión de la información. Es cada vez más frecuente observar casos relacionados con un manejo inadecuado de datos, por lo que el reto no solo es financiero, sino también reputacional. Desde el Consejo, es importante evaluar los alcances de la gestión de datos y comprender: i) cómo se recopilan, almacenan y utilizan; ii) quiénes son responsables de su gestión, y iii) qué terceros tienen acceso a esta información y qué obligaciones asumen frente a la organización. Los riesgos de ciberseguridad continúan intensificándose e incrementándose de manera más sofisticada, a medida que el uso de herramientas basadas en IA o en computación cuántica comienza a ganar relevancia. Dado que los ataques cibernéticos buscan, con mayor frecuencia, comprometer o retener información confidencial, es importante que el Consejo desempeñe un papel activo al cuestionar a la Administración sobre el establecimiento de protocolos claros de ciberresiliencia y respuesta ante incidentes, con especialistas en la materia y protocolos de respuesta que contemplen investigaciones forenses y la posibilidad de que ciertos ciberataques involucren apoyo interno.
6. Integrar los temas ASG y supervisar los requisitos de reporte 7. Fomentar una relación constructiva entre el Consejo y la Alta Dirección 8. Revisar las responsabilidades de los consejos y los comitésExiste una expectativa creciente por parte de inversionistas, calificadoras, instituciones financieras, activistas, colaboradores y reguladores respecto a la forma en que las organizaciones abordan los temas ambientales sociales y de gobierno corporativo (ASG). En este contexto, es esencial familiarizarse con los análisis de materialidad y considerar los desafíos comunes tanto a nivel país como por industria. Además, en los próximos años entrarán en vigor nuevas normas de revelación en materia de sostenibilidad, las cuales requerirán procesos de aseguramiento y una supervisión más rigurosa. La comunicación entre el Consejo y la Alta Dirección es clave, y se espera que existan espacios de interacción constantes entre ambos órganos de gobierno, con reuniones más allá de las sesiones formales del Consejo de Administración, bajo una cultura de diálogo abierto y bidireccional. En algunos casos, incluso se recomienda que estas sesiones se establezcan de forma periódica e incluyan a distintos niveles de la organización. Ante la creciente complejidad de los negocios y la convergencia de riesgos, se espera una reevaluación constante de la estructura de los consejos, sus comités y sus responsabilidades. Esto incluye analizar la diversidad de perfiles entre sus integrantes, la incorporación de especialistas en seguridad de la información, temas ambientales, entre otros; así como la creación de comités especializados. También es importante reconocer que múltiples riesgos se interrelacionan entre comités, por ello es conveniente revisar los temas asignados para evitar duplicidades. Por ejemplo, el Comité de Sustentabilidad da seguimiento al cumplimiento de compromisos en la materia, y el Comité de Auditoría supervisa los reportes de sostenibilidad. De igual forma, la contratación de asesores independientes puede apoyar al Consejo en temas específicos, como ciberseguridad o asuntos sociales. La diversidad del Consejo suma habilidades, experiencia, perspectivas generacionales, perfiles sectoriales y diversidad de género.
En definitiva, hoy son múltiples los temas que deben abordarse desde el Consejo de Administración. En un entorno cada vez más cambiante, tanto quienes integran los consejos como quienes forman parte de la Alta Dirección deben aprovechar al máximo los beneficios de un gobierno corporativo sólido y valorar las perspectivas independientes que impulsen una reflexión crítica y fortalezcan la toma de decisiones dentro de las organizaciones. _____ Nota del editor: Ricardo Delfín es Socio Líder de Clientes y Mercado de KPMG México, Líder de KPMG Board Leadership Center México. Síguelo en LinkedIn . Las ideas y opiniones expresadas en este escrito son de quien firma el artículo y no necesariamente representan las ideas y opiniones de KPMG en México. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión.
]]>