El Celta de Vigo y el Real Betis firmaron las tablas (0-0) en Balaídos en un encuentro que tuvo dos caras completamente diferentes. Los celestes fueron superiores durante buena parte del primer tiempo, pero los de Manuel Pellegrini reaccionaron tras el descanso y terminaron poniendo contra las cuerdas al conjunto gallego.
El equipo de Claudio Giráldez salió mucho más enchufado, con una presión intensa y una circulación de balón que permitió a los vigueses acercarse con peligro a la portería rival. Hugo González fue el primero en avisar, con dos remates en los primeros diez minutos que obligaron a intervenir a Álvaro Vallés.
El dominio celeste continuó con el paso de los minutos. Pablo Durán tuvo dos ocasiones muy claras para inaugurar el marcador, pero volvió a encontrarse con un Vallés que sostuvo prácticamente en solitario a su equipo. El guardameta bético se convirtió en el principal responsable de que el marcador no se moviese antes del descanso.
El Betis, por su parte, apenas encontró espacios para desarrollar su fútbol. Isco y Dani Ceballos tuvieron dificultades para conectar con los hombres de arriba, mientras que Abde protagonizó una de las pocas acciones peligrosas de los visitantes, con un disparo escorado que Radu desvió a córner.
Tras el paso por vestuarios cambió por completo el escenario. El conjunto verdiblanco adelantó sus líneas, comenzó a monopolizar la posesión y encontró en Nelson Deossa a su principal amenaza. El colombiano estuvo a centímetros de marcar con un potentísimo disparo desde fuera del área que se estrelló contra el larguero en el minuto 51.
Giráldez intentó recuperar el control del encuentro con la entrada de Ferran Jutglà, Williot Swedberg e Iago Aspas, pero el Celta había perdido la frescura ofensiva de la primera mitad. Las posesiones se acortaron, las imprecisiones aumentaron y el Betis comenzó a instalarse con demasiada facilidad en campo contrario.
Los visitantes tampoco estuvieron especialmente acertados en los metros finales. Abde lo intentó desde la frontal y Natan dispuso de una oportunidad dentro del área, pero ninguna de las acciones consiguió inquietar demasiado a Radu. La defensa celeste resistió los mejores minutos del equipo de Pellegrini.
Cuando el encuentro parecía encaminado definitivamente hacia el empate, apareció Iago Aspas. El capitán recibió un balón de Swedberg en el minuto 85 y buscó el remate dentro del área, pero la defensa verdiblanca consiguió bloquear su disparo y enviar el balón a córner. Fue la última gran oportunidad de los vigueses para llevarse los tres puntos.
El empate deja al Celta con 12 puntos y siete jornadas consecutivas sin perder en La Liga, aunque también con la sensación de haber desperdiciado una buena oportunidad para sumar su segunda victoria liguera consecutiva. Los de Giráldez volvieron a demostrar que pueden competir ante rivales de entidad, pero también que la falta de contundencia ofensiva sigue siendo una asignatura pendiente. El Betis, mientras tanto, alcanza los 20 puntos y se mantiene en la pelea por las posiciones europeas. @mundiario