México debe evaluar los efectos del cambio climático en su patrimonio cultural tangible, por ejemplo, en aquellas edificaciones prehispánicas o coloniales que podrían resultar dañadas ante el cambio de temperatura, así como los agentes contaminantes y las emisiones de rayos ultravioleta, entre otros factores.
Así lo detalló a Excélsior la arquitecta Lilia Aburto, quien participará en el XLIII Simposio Internacional de Icomos Mexicano, bajo el título Salvaguardia y conservación de los espacios históricos y el patrimonio vivo ante el cambio climático, los desastres naturales y los conflictos, que se realizará del 29 al 31 de octubre en el exconvento de San Bernardino de Siena, en la alcaldía Xochimilco.
Qué mejor que aprender a conocer lo que tenemos en nuestro país y tener un poco más de información para cuidar lo que es nuestro, lo que tiene un valor vivo y cuidar nuestra herencia histórica”, aseguró la también integrante del Comité Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos).
Luego de la ceremonia de inauguración, a las 10:00 horas, el foro arrancará con la conferencia magistral Dos décadas de investigación sobre el patrimonio mundial en Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, a cargo de los investigadores Alberto González Pozo y José Gabriel Castro Garza.
Otras conferencias del foro serán: La reutilización de zonas patrimoniales, una alternativa para su conservación y protección, a cargo de Susana Fernández Águila, y Retos y perspectivas de la zona patrimonial de Xochimilco, por Carlos Bravo.
La CDMX es una de las ciudades con el mayor número de monumentos en el mundo, apuntó Lilia Aburto, “y, si tenemos una gran cantidad de estas construcciones, debemos estar informados y cubrirlos desde la parte urbanística, arquitectónica, bioclimática, y desde la mirada del INAH y del INBAL, para preservar, cuidar, restaurar y utilizar estos espacios”.
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Mantenimiento y uso activo son clave en la conservación
Aburto también destacó la relevancia de usar el patrimonio tangible:
Cualquier edificación a la que no se le da mantenimiento o que no se cuide y de la que no se tiene información, se deteriora, pero al ser utilizable, ese espacio tiene una nueva vida.
Claro que es un edificio con ciertas características y con una antigüedad de 100 o 200 años, por lo que tenemos que darle su mantenimiento preventivo y su conservación, pero qué mejor que poder caminar estos espacios desde la parte artística y arquitectónica, que son como una escultura viva”, comentó en entrevista.
Y aseguró que siempre será mejor caminar por estos inmuebles históricos, utilizarlos y habitarlos “para darle viveza y un corazón a esos espacios históricos, museos o espacios de arte y cultura”.
Diálogo y soluciones colectivas para los monumentos
En el simposio participarán miembros de Icomos e investigadores del INAH, IPN, UAM, el Colegio de Arquitectos de México, y voces provenientes de España y Colombia.
Será un foro que nos permitirá no sólo presentar una idea aislada (del patrimonio), sino fortalecerla, escuchar a otros países y estados para que ese bagaje nos dé ideas y soluciones que nos ayuden a preservar estos lugares”, dijo.
El simposio contará con la participación de especialistas como Carlos Raúl Morales Tejeda, Francisco Hernández Serrano, Carlos Mario Yory García, Marco Maza Hernández, Sheila Asnet Espinosa, Cuauhtémoc García Casas, Karime Gabriela Minaya, Juan Carlos Campos Varela y Arturo Balandrano, bajo la coordinación de María Guadalupe Cepeda Martínez, presidenta nacional de Icomos México; y Ricardo Antonio Tena Núñez, vicepresidente nacional de dicho organismo, entre otros.