El duelo entre América y Pachuca, correspondiente a la jornada 14 del Apertura 2026, estuvo marcado por una fuerte polémica arbitral, después de que Carlos Álvarez se salvara de una posible expulsión por taparse la boca mientras intercambiaba palabras con un rival. Aunque la acción fue observada durante una revisión del VAR, el silbante decidió no mostrarle la tarjeta roja, situación que desató cuestionamientos sobre la aplicación de la llamada Ley Prestianni.
Todo ocurrió alrededor del minuto 20, cuando Maximiliano Quintero Hernández señaló inicialmente un penal a favor de los Tuzos por una salida de Luis Ángel Malagón sobre Jorge Berlanga. Sin embargo, mientras el árbitro revisaba la jugada en el monitor, el mediocampista español se acercó al defensor Sergio Barreto y se cubrió la boca con la mano para decirle algunas palabras.
El jugador hidalguense reclamó inmediatamente al colegiado, pues consideró que su adversario debía ser sancionado con la nueva disposición reglamentaria. Pese a las protestas, Quintero no mostró ninguna tarjeta y terminó anulando la pena máxima, al determinar que el guardameta azulcrema tocó primero el balón.
¿Por qué no expulsaron a Carlos Álvarez por la Ley Prestianni?
La polémica surgió porque la International Football Association Board (IFAB) aprobó el pasado 28 de abril una modificación a la Regla 12 que permite expulsar a los futbolistas que se cubran la boca al dirigirse a un adversario en situaciones de confrontación, provocación o burla.
Esta normativa, conocida como Ley Prestianni, surgió después de la controversia entre Gianluca Prestianni y Vinícius Júnior durante un partido de Champions League. Su objetivo es evitar que los jugadores oculten posibles insultos o expresiones discriminatorias durante enfrentamientos verbales.
Sin embargo, el simple hecho de taparse la boca no implica una expulsión automática, ya que el árbitro debe valorar las circunstancias del intercambio.
Al respecto, el exsilbante y analista de TUDN, Fernando Guerrero, explicó que la disposición solamente puede aplicarse cuando existe una confrontación entre futbolistas. Por lo tanto, si el colegiado considera que no ocurrió un enfrentamiento de ese tipo, puede decidir no sancionar.
Aunque esta interpretación permite entender lo sucedido, Maximiliano Quintero no ofreció públicamente una explicación específica sobre la acción de Álvarez. Tampoco se conoce qué palabras intercambió con Barreto.
Carlos Álvarez mordió el anzuelo ante las provocaciones de Barreto y se tapó la boca para decirle algo.
— Roy Rojas (@royrdeportes) October 26, 2026
Se tuvo que haber ido expulsado. pic.twitter.com/0ygOrZ6yog
Los antecedentes que aumentaron la polémica contra el América
La decisión generó todavía más controversia porque dos futbolistas ya fueron expulsados en la Liga MX por situaciones similares. El primero fue Rodrigo Aguirre, quien recibió la tarjeta roja durante el enfrentamiento entre Tijuana y Tigres del pasado 16 de julio, después de cubrirse la boca mientras discutía con Jesús Gómez.
Posteriormente, Julián Carranza, delantero de Necaxa, sufrió el mismo castigo el 2 de agosto ante Toluca, tras realizar el gesto durante una confrontación con Federico Pereira. Incluso, la Comisión Disciplinaria confirmó un partido de suspensión para el argentino.
Estos antecedentes alimentaron los cuestionamientos sobre la decisión tomada en el América vs. Pachuca, pues mientras Aguirre y Carranza abandonaron el terreno de juego por acciones consideradas sancionables, Carlos Álvarez pudo continuar jugando.
La diferencia reglamentaria radica en determinar si existió una confrontación o provocación, algo que dejó abierta la discusión sobre la interpretación arbitral en el encuentro disputado en el Estadio Banorte.