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AM 24 Apr, 2026 04:02

Jueza tacha de negligente a FGR tras perder a testigo clave en caso de Ángel Yael

Caso Ángel Yael

Irapuato, Guanajuato.- “Negligente”, así calificó una jueza federal a la Fiscalía General de la República (FGR) por no agotar todos los recursos para encontrar al forense Miguel Gómez Patiño, testimonio clave en el caso Ángel Yael, estudiante de Agronomía, muerto durante una intervención de la Guardia Nacional en Irapuato.

La jueza dio casi 15 días a la FGR para que presentara, incluso por medio de la fuerza pública, a Miguel Ángel Patiño, perito en medicina forense, que realizó la necropsia a Ángel Yael luego de haber recibido un disparo en la cabeza, para que testificara sobre el informe que rindió en abril del 2022. Sin embargo, no hubo rastro de él.

Testigo se “fuga” a Canadá

Durante la audiencia, el fiscal dio cuenta de que desde el 26 de febrero de este año, comenzaron la búsqueda del perito mediante una colaboración interinstitucional con la Fiscalía General del Estado (FGE), la Policía Federal Ministerial (PFM) y la Secretaría de Seguridad y Paz.

De ahí dieron con tres domicilios en Irapuato, pero no habitaba ninguno. En uno de ellos vive su hermana, quien declaró que lo último que supo de él es que supuestamente se había ido a Canadá y les dio un número de teléfono que está dado de baja.

Su madre, corroboró que la última información que tuvo de su hijo fue que saldría del país con su esposa y cinco hijos. Y perdieron contacto desde septiembre del 2024. Por ello, la FGR pidió apoyo a la Organización Internacional de la Policía Criminal (INTERPOL) y del Instituto Nacional de Migración (INM).

Y aunque el pasaporte del perito está vigente, ambas instituciones aseguraron que no tiene registro de entradas ni salidas del país. Por todo lo anterior, los asesores jurídicos de las víctimas denunciaron su no localización ante la FGE, institución donde, cabe decir, el perito laboró hasta el 16 de junio del 2023.

Así que solicitaron a la jueza que se cambiara su estado a persona no localizada y en base al artículo 386 del Código Nacional de Procedimientos Penales se pudiera leer el informe del forense bajo el argumento de que había perdido la capacidad de declarar.

“El testigo o coimputado haya fallecido, presente un trastorno mental transitorio o permanente o haya perdido la capacidad para declarar en juicio y, por esa razón, no hubiese sido posible solicitar su desahogo anticipado”, dice el artículo 386.

FGR fue negligente

La defensa de Jesús “N” e Iván “N” argumentó que la FGR no agotó todos los medios para poner al estrado al forense, pues no investigó a la esposa, ni buscó adeudos o en las compañías de líneas telefónicas.

El abogado dejó claro que el testigo no calificaba como persona desaparecida porque no era lo mismo haber desaparecido por ser víctima de un delito, que no querer ser encontrada, y no se podía asegurar el primer escenario. Además de que al no poder refutar el informe del médico, los imputados quedarían en estado de indefensión.

Al respecto, la jueza consideró que sí hubo una negligencia por parte de la FGR ya que apenas inició la investigación para localizar al testigo en febrero y el juicio inició el 17 de marzo, es decir que ni siquiera le dedicaron dos meses ni agotaron todos los medios para encontrarlo, por lo que negó la petición y negó la lectura del testimonio.

¿Por qué era importante dar con el forense?

El forense Miguel Ángel Gómez Patiño fue el encargado de llevar a cabo la necropsia de Ángel Yael, luego de que fuera impactado en la cabeza por una bala, además de extraerla, en ese informe determinó la causa de la muerte del joven estudiante.

La bala que extrajo de su cráneo es una .308 Winchester, misma que entregó a los peritos en balística para su examinación y que coincidió con el calibre de una de las armas usadas por uno de los elementos durante el ataque.

En audiencias anteriores, la FGR presentó una hoja en la que se da cuenta de las armas y municiones que llevaba cada elemento. Iván “N” portaba un arma tipo fusil FX calibre 5.56, y Jesús “N” también una tipo fusil modelo LR 308 Panther calibre .308.

Con un microscopio de comparación, los expertos analizaron las estrías y los campos de las balas (marcas que deja el cañón del arma en la bala al disparar) y descubrieron que eran iguales. Estos corresponden a la huella balística, la cual, al igual que una huella dactilar, es única en cada arma. Así se comprobó el origen de la bala.

Mientras que una perito en criminalística dio cuenta de los daños en la camioneta, que corresponden a dos proyectiles de arma de fuego. También ilustró cuál fue la trayectoria de los fragmentos.

Se corroboró que una de las balas pegó primero en la llanta de refacción; su trayectoria siguió hacia la puerta trasera, que la perforó, e impactó en una bocina. Aunque no se encontró algún casquillo o bala, por lo que no se pudo determinar el calibre.

La bala .308 Winchester entró por el medallón, impactó en el asiento trasero, luego pegó en la cabecera del copiloto, donde se fragmentó; hubo una perforación en la cabecera del copiloto hacia la cabeza de Ángel. Otro fragmento impactó contra el parabrisas y le hizo un agujero.

El pasado 27 de abril del 2022 supuestamente dos elementos de GN habrían disparado a la camioneta en la que viajaba Ángel Yael, junto con otros estudiantes. Una de las balas le causó la muerte al lesionarlo en la cabeza.

HLL

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