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Radar Inteligente
AM 24 Apr, 2026 06:00

¿Qué sigue?

José Arturo Sánchez Castellanos

No hay duda de que Alejandra Gutiérrez hubiera querido que una persona cercana a ella fuera su candidato a la alcaldía, aún y cuando esa potestad nunca la ha tenido ningún alcalde o alcaldesa de León, es cierto que seguramente todos habrían querido tener esa prerrogativa.

Hoy podemos confirmar que cualquier intención que hubiera tenido Alejandra Gutiérrez por nombrar a su candidato, nunca estuvo por encima de sus convicciones personales, ni mucho menos por encima del compromiso que tiene para buscar lo mejor para todas las leonesas y los leoneses, pues si no hubiera sido así, no habría solicitado y aceptado la renuncia de su funcionario más cercano ante la posible comisión de conflictos de interés con empresas proveedoras del Municipio. En ese asunto la alcaldesa debe ser implacable e intolerante ante quien pueda estar involucrado en posibles actos de corrupción.

En cualquier ruptura todos pierden, pero hay límites en la tolerancia a las hostilidades pues nadie puede ser obligado a soportar agresiones, y menos tratándose de una mujer; la ciudad y los leoneses no debemos sufrir las consecuencias de este pleito.

El conflicto de la alcaldesa con su partido se remonta a años antes, y está más relacionado al asalto que ha sufrido el PAN por políticos que se han alejado de los intereses comunes y se han acercado más a las ambiciones personales.

Dice el dirigente estatal del PAN que en su partido “las candidaturas no se imponen”, ¿en serio? Yo recuerdo a un PAN en donde antes las candidaturas se ganaban en contiendas democráticas internas, pero a partir del sexenio anterior las candidaturas en ese partido han sido impuestas por el titular del Ejecutivo y su grupo cercano, eliminando la democracia y favoreciendo el control y subordinación. 

Dicen los voceros de ese partido que quienes aspiren a cargos dentro del PAN deben hacerlo a través de sus “capacidades y resultados”, ¿es broma verdad? Solo hay que analizar algunos perfiles panistas que hoy son representantes populares, a ver si efectivamente llegaron ahí por sus capacidades, o más bien por sus lealtades y compromisos. Ese es el PAN del cual se separa Alejandra Gutiérrez.

¿Qué pasará ahora en el cabildo?, pues es una excelente oportunidad para que los ciudadanos sin partido asuman un papel más protagónico y orienten las decisiones del Ayuntamiento hacia un rumbo que no tenga un beneficio político, porque ya vimos que la aplanadora azul no siempre ha buscado el bien de todos, sino el bien de su partido y su perpetuidad en el gobierno.

Hoy hay 4 ediles de la fracción panista, la síndica Ma. Esther Santos, las regidoras Luz Graciela Rodríguez y Valeria Aurelio, y el regidor Luis Gerardo González, que son independientes y no tienen militancia ni compromisos con el PAN, quienes juntamente con la alcaldesa, pueden sumar una fracción importante que busque las alianzas con otros ediles para darle gobernabilidad a la ciudad.

Vamos a ver qué actitud asumen los ediles militantes panistas que quedan, el síndico Román Cifuentes, la regidora Irazú Anguiano y los regidores Hildeberto Moreno, Ramón Hernández y Javier González; si se van a enfocar en entorpecer las decisiones del Ayuntamiento, o se van a dedicar a construir una administración que vea por el bien de la ciudadanía, ahí veremos si de verdad llegaron ahí por sus “capacidades y resultados”, o están ahí porque fuera de la política no saben ganarse el pan.

Los ciudadanos estaremos siempre del lado de los gobernantes que sean bien intencionados, que busquen el bien de todos, que den resultados, y que trabajen de la mano con la ciudadanía, no nos interesan las grillas internas ni los políticos fanfarrones, mentirosos y deshonestos, de esos todavía hay algunos impresentables.

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