La policía en El Paso, Texas, investiga a un grupo de adolescentes que la noche del domingo marcharon vestidos con túnicas y las cabezas cubiertas con gorros del Ku Klux Klan y gritaron consignas racistas contra los residentes afroamericanos.
Los jóvenes presuntamente se vistieron así y actuaron de esa forma en un vecindario con residentes afroamericanos en una especie de marcha de disfraces adelantada por la noche de brujas o el tradicional Halloween estadunidense.
“La libre expresión tiene un límite cuando pasa a ser una conducta que amenaza al orden público y la seguridad de otros”, dijo el jefe de policía de El Paso, Peter Pacillas.
Dijo que “los símbolos del Ku Klux Klan representan una historia de terror, violencia y odio racial. No tienen lugar en nuestra comunidad. Tratar esa historia como un disfraz o una broma es inaceptable y contrario a los valores de respeto y seguridad que definen a El Paso”.
El incidente se conoció porque los mismos jóvenes divulgaron videos en redes sociales. En las tomas se les escucha dirigirse en términos ofensivos a las personas de color.
Pacillas dijo que la policía revisa esos videos para ver de qué podría acusar a los protagonistas, incluida la actitud desordenada.
Pidió que quienes tengan información sobre el incidente la proporcionen a las autoridades.
El presidente de la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP) en El Paso, Carl Dwyer, pidió este lunes en conferencia a la comunidad y a los líderes locales que hablen públicamente en contra del racismo.
Advirtió que la presunta marcha de disfraces no es un hecho aislado y mencionó recientes agresiones a una afroamericana e incidentes con otros menores de la comunidad.
El KKK es una organización supremacista blanca –supone que el tono más claro en la piel significaría algún tipo de superioridad—de extrema derecha que recurre a la violencia y al terror contra las comunidades afroamericana e inmigrante.
Se fundó en el siglo antepasado en la región del sur estadunidense.