Una vivienda anunciada en Facebook terminó por convertirse en un presunto fraude inmobiliario que dejó pérdidas económicas a un comprador, luego de descubrirse que quienes le vendieron la propiedad no eran sus legítimos dueños.

Por estos hechos, Edgar Eduardo “N” fue vinculado a proceso por el delito de fraude, tras ser señalado como uno de los presuntos responsables de la operación irregular.

El caso se remonta a mayo de 2022, cuando el imputado y otras dos personas habrían ofrecido una casa ubicada en la calle Rosa Sentyna, en el fraccionamiento Rosedal, por 650 mil pesos.

La víctima se interesó en el inmueble y entregó inicialmente 65 mil pesos en efectivo. Un mes después realizó otro pago de 420 mil pesos, cantidad que Edgar Eduardo presuntamente recibió y entregó a un tercero.

Para dar apariencia de legalidad a la venta, los involucrados habrían utilizado documentos falsificados, entre ellos una cancelación de hipoteca del INFONAVIT, un certificado de libertad de gravamen y un oficio judicial sobre el levantamiento de un embargo.

El comprador también desembolsó 33 mil pesos para gastos de escrituración y otros 28 mil 500 pesos en mejoras a la vivienda.

Sin embargo, en julio de 2022, una persona llegó al domicilio y exigió a los trabajadores contratados por la víctima que abandonaran el lugar.

Al investigar, el afectado descubrió que la propiedad estaba adjudicada legalmente a una tercera persona y que sus supuestos vendedores carecían de derechos sobre ella.

Cuando reclamó, Edgar Eduardo presuntamente le ofreció otra vivienda, pero el comprador decidió denunciar.

Tras las investigaciones, una jueza de Control vinculó a proceso al acusado y le impuso firma mensual, además de la obligación de solicitar autorización judicial para salir del país. La investigación complementaria tendrá un plazo de dos meses.