Cada año, cuando se acerca el Día de Muertos, los campos de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta se pintan de amarillo y naranja. Es la temporada del cempasúchil, la flor que perfuma las ofrendas, adorna los panteones y, según la tradición mexicana, ayuda a guiar a las almas de nuestros seres queridos de regreso a casa.
Pero detrás de cada flor hay mucho más que una costumbre: existen generaciones de campesinos que han preservado sus semillas, sus técnicas de cultivo y los conocimientos que hacen posible que esta tradición florezca cada noviembre.
Para proteger ese legado, la diputada Judith Vanegas presentó ante el Congreso de la Ciudad de México una propuesta para declarar el cultivo tradicional del cempasúchil y sus prácticas agrícolas como Patrimonio Biocultural de la capital.
La iniciativa busca reconocer no solo la importancia cultural de esta flor, sino también el trabajo de las familias productoras que mantienen vivas las tradiciones de los pueblos originarios.
Canva | Source : CanvaCempasúchil, la flor que guía a las lamas en día de muertos
Conocida también como la flor de los veinte pétalos, el cempasúchil ocupa un lugar especial en las celebraciones mexicanas por su intenso color y su aroma característico.
De acuerdo con la tradición popular, sus pétalos forman caminos que orientan a las almas durante su regreso simbólico al mundo de los vivos.
Por eso, cada temporada aparece en altares familiares, cementerios, calles y plazas públicas, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles del Día de Muertos.
Sin embargo, su importancia también está en los campos donde se cultiva y en los conocimientos agrícolas que se transmiten de padres a hijos.
“Que nunca falten las manos campesinas que trabajan nuestra tierra, ni las flores que iluminan nuestras ofrendas. Y que nunca olvidemos que detrás de cada cempasúchil está la memoria, la identidad y el corazón de nuestros pueblos”, expresó la legisladora.
Buscan proteger una tradición que pasas de generación en generación
La propuesta de Judith Vanegas plantea que la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México inicie el procedimiento para reconocer el cultivo tradicional del cempasúchil como Patrimonio Biocultural.
El objetivo es preservar los saberes campesinos, las técnicas de producción y las prácticas comunitarias relacionadas con esta flor.
También contempla fortalecer los espacios de comercialización directa, organizar ferias y abrir corredores de venta que permitan a los productores ofrecer sus flores sin tantos intermediarios.
La diputada destacó la importancia de brindar apoyo especial a las mujeres floricultoras, quienes participan en la conservación de esta actividad agrícola.
Canva | Source : CanvaEl 30 de octubre, una fecha para celebrar el cempasúchil
Como parte de la propuesta, Vanegas planteó impulsar acciones para la primera celebración oficial del Día de la Flor de Cempasúchil, prevista para el 30 de octubre.
La intención es incorporar esta conmemoración a la cartelera cultural y turística de la Ciudad de México, con actividades que acerquen a los visitantes a los campos de cultivo y a las comunidades productoras.
De concretarse, esta celebración permitiría dar mayor visibilidad a una actividad que combina tradición, identidad cultural y sustento económico para cientos de familias.
Inauguran la Ruta del Mictlán en los Viveros Cabrera, en Atlixco, con la que inicia la temporada de flor de cempasúchil, en la que se ofertarán más de 2.5 millones de plantas a partir de los 35 pesos. FOTO:Eleazar Narciso/Agencia EnfoqueMilpa Alta, donde las tradicionbnes también se siembran
Para Judith Vanegas, preservar el cultivo del cempasúchil significa proteger la identidad de las comunidades que mantienen una relación histórica con la tierra.
La diputada reconoció las políticas de respaldo al campo impulsadas desde la administración de Claudia Sheinbaum en la Ciudad de México, a las que actualmente da continuidad la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORENADR).
También recordó que, durante la Copa Mundial de Fútbol 2026, se adelantó la producción de esta flor para decorar espacios emblemáticos como Paseo de la Reforma y mostrar parte de la riqueza cultural mexicana a visitantes nacionales y extranjeros.
“Milpa Alta no solamente conserva sus tradiciones, Milpa Alta las siembra, las cultiva y las mantiene vivas”, afirmó.
Con esta propuesta, el cempasúchil podría sumar un reconocimiento institucional a su profundo valor cultural.