San Francisco del Rincón.- Hay trabajos que no se miden en horarios ni en rutinas, sino en momentos que cambian vidas. Para Juan Antonio Mena Hernández, de 37 años, esos momentos han formado parte de su día a día durante más de dos décadas vinculadas a la atención de emergencias, y 13 años de servicio formal dentro de la Dirección de Protección Civil de San Francisco del Rincón.
En el caso de Juan Antonio esa vocación comenzó cuando aún era estudiante de preparatoria, entre voluntariados y primeras experiencias en el área de Bomberos, sin imaginar que aquel acercamiento marcaría el rumbo de toda su vida.
Hoy, a sus 37 años, forma parte del personal operativo de la Dirección de Protección Civil de San Francisco del Rincón, donde suma 13 años de servicio formal y más de dos décadas de experiencia en el ámbito de las emergencias.
Protección Civil es una institución enfocada en la prevención, en el antes, durante y después de las emergencias. Ahí aprendes mucho como ser humano, con la ciudadanía y con los compañeros, agregó, al recordar cómo ha cambiado su manera de ver la vida desde que ingresó de lleno a esta labor.
A sus 37 años, forma parte del personal operativo de la Dirección de Protección Civil de San Francisco del Rincón. Foto: Cortesía.
Su llegada ocurrió mientras era voluntario
Su llegada a Protección Civil no fue casualidad. Ocurrió mientras realizaba servicio social y voluntariado en el área de Bomberos, etapa que, dijo, le abrió el camino de manera natural hacia el servicio público en emergencias. Su familia, recordó, lo recibió con sorpresa, pero también con advertencias llenas de cuidado.
Me dijeron que me cuidara y que hiciera lo correcto”, comentó.
A ello se sumó una referencia familiar importante: su hermana mayor también formó parte de la Cruz Roja, lo que permitió que en casa entendieran mejor la exigencia de este tipo de trabajo.
Uno de los momentos que más influyó en su formación fue su paso por el sistema de emergencias 9-1-1, donde trabajó durante tres años como despachador de unidades. Desde ahí, dijo, aprendió a ver la emergencia desde otro ángulo.
Ver cómo funciona el sistema desde que entra la llamada te enseña mucho. Te das cuenta de la presión, del tiempo y de lo importante que es cada segundo antes de que lleguen las unidades”, dijo.
Con los años, ha participado en innumerables servicios operativos, cada uno con sus propias circunstancias. Sin embargo, hay momentos que, aseguró, dejan una huella especial, no por su complejidad, sino por su humanidad.
Ha participado en innumerables servicios. Foto: Cortesía.
Las situaciones positivas son cuando hay rescates de animales o cuando por teléfono te agradecen la ayuda”, comentó.
Mucha gente reconoce nuestra labor; a veces hacen comentarios positivos en redes sociales o hasta donaciones de alimentos, pero con un agradecimiento es más que suficiente, porque ayudar es parte de esto”, expresó.
Ha enfrentado escenarios difíciles
No obstante, también ha enfrentado escenarios difíciles que han marcado su visión del servicio. La pandemia por COVID-19, señaló, fue uno de los periodos más complejos.
Cada persona, cada familia ha vivido alguna situación preocupante, y estar en una emergencia te pone en estado de alerta. Te enseña qué tan corta puede llegar a ser la vida, y más cuando ya formaste una familia”, dijo.
A pesar de ello, su compromiso con Protección Civil se ha fortalecido con el tiempo. Para él, la institución no solo representa un empleo, sino un espacio de crecimiento constante.
Protección Civil es un puente de oportunidades hacia más cosaa. Como ciudad y como personas siempre estamos en constante crecimiento, y eso nos hace mejores elementos y mejores personas”, comentó.
“Las situaciones positivas son cuando hay rescates de animales o cuando por teléfono te agradecen la ayuda”. Foto: Cortesía.
También explicó que la motivación para seguir ayudando no ha disminuido con los años, sino que ha encontrado nuevas razones.
Las oportunidades que se brindan, los horarios, las facilidades y la información que nos dan las autoridades para estar preparados, todo eso te motiva a seguir”, dijo.
Su labor se vuelve parte de lo cotidiano
Más allá del uniforme, reconoció que esta labor se vuelve parte de la vida cotidiana. Incluso fuera del servicio, dijo, es común que personas cercanas acudan a él en busca de orientación.
Para mí es algo con lo que vives el día a día”. Siempre está ese querer ayudar en el momento que se necesite”, explico.
En cuanto a su formación personal, reconoció que el aprendizaje más importante ha sido el trato humano. “El mayor aprendizaje es que uno siempre debe estar alerta, tener empatía y saber cómo tratar a las personas”, señaló. También admitió que el trabajo implica sacrificios. “A veces puede quitarte tiempo con la familia, y uno debe ser consciente de que, además de ser elemento, también somos hijos, padres y hermanos”, comentó.
Para quienes desean integrarse a Protección Civil, fue claro al señalar las cualidades necesarias:
Respeto, voluntad para ayudar, empatía, responsabilidad y humanidad”, enumeró.
Finalmente, envió un mensaje a la ciudadanía sobre la importancia de la prevención.
Hay que capacitarse y buscar la manera de estar preparados ante una emergencia. Nosotros estamos para orientar y ayudar, dijo.
SS