El papa León XIV pidió este sábado a líderes del Partido Popular Europeo recuperar una política de contacto directo con la ciudadanía como “el mejor antídoto” frente al auge del populismo y el distanciamiento social hacia las instituciones.
Durante una audiencia en el Vaticano, el pontífice planteó que, en medio del “triunfo digital”, es necesario volver a lo “analógico”, es decir, a una acción política cercana, centrada en las necesidades reales de las personas.
“Una política que a menudo grita y se reduce a eslóganes es incapaz de responder a la realidad”, advirtió, al tiempo que subrayó que la participación activa de la ciudadanía es clave para contrarrestar tanto el populismo —que busca aprobación fácil— como el elitismo —que actúa sin consenso.
Reconstruir el vínculo social
León XIV alertó sobre el deterioro en la relación entre representantes y ciudadanos, marcado por la falta de cooperación y compromiso mutuo. En ese sentido, llamó a reconstruir un “sentido genuino de pueblo”, donde la sociedad no sea un actor pasivo, sino corresponsable de las decisiones políticas.
Ideales frente a ideologías
El pontífice también hizo una distinción entre ideales e ideologías, al señalar que estas últimas pueden distorsionar la realidad y someter a las personas a agendas rígidas.
Recordó que la Europa moderna surgió tras el fracaso de proyectos ideológicos en el siglo XX, por lo que insistió en la necesidad de una política guiada por principios, pero conectada con la realidad social.
Retos actuales: natalidad, migración e inteligencia artificial
En su mensaje, el papa abordó algunos de los principales desafíos contemporáneos:
- Trabajo: pidió garantizar condiciones laborales dignas ante un mercado “deshumanizante”.
- Migración: llamó a atender las causas profundas, equilibrando solidaridad con capacidades reales de integración.
- Natalidad: instó a generar condiciones que permitan a las personas formar familias sin miedo, especialmente en Europa.
- Inteligencia artificial: advirtió sobre sus riesgos, pese a reconocer sus oportunidades, y pidió abordarla sin posturas ideológicas.
Finalmente, el líder de la Iglesia católica señaló que la participación de los cristianos en política no implica imponer creencias, sino actuar con una visión ética orientada al bien común y a una libertad “arraigada en la verdad”.