
Nunca antes en los acontecimientos recientes del país se había dado una situación tan grave: los datos hasta ahora disponibles permiten afirmar, con alta probabilidad, que elementos extranjeros actuaron violando la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos y atentando contra la Ley de Seguridad Nacional, con autorización y bajo la petición del Gobierno estatal de Chihuahua, encabezado por la panista María Eugenia Campos.
No es cosa menor. Este tipo de autorizaciones sólo compete a la Presidencia de la República y al Senado. Además, es la presidenta Claudia Sheinbaum quien lidera la política exterior mexicana. Así, el gobierno de Campos invadió facultades en un marco que ella no debe ignorar.