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Mundiario 30 Oct, 2026 05:55 (5 min de lectura)
Observatorio Neutral

¿Espionaje chino en el corazón de Nvidia? La relación que inquieta a Estados Unidos

Por Valeria M. Rivera Rosas En Tecnologia Estados Unidos
¿Espionaje chino en el corazón de Nvidia? La relación que inquieta a Estados Unidos
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• Alice Huang (Megaspeed) vinculada a espionaje chino y cercanía con Jensen Huang.
• Megaspeed compró $4.800 millones en chips Nvidia para exportarlos vía Sudeste Asiático.

La carrera por dominar la inteligencia artificial ya no se libra únicamente en los laboratorios, las fábricas de chips o los despachos de las grandes tecnológicas. También se ha convertido en un terreno de preocupación para los servicios de inteligencia. El último caso que ha encendido las alarmas en Estados Unidos tiene como protagonista a Jensen Huang, máximo responsable de Nvidia, y a una empresaria china que habría conseguido acercarse a él mientras era investigada por sus presuntos vínculos con Pekín.

Según una investigación publicada por The New York Times, Alice Huang —también conocida como Huang Le—, directiva de Megaspeed, una compañía de centros de datos con sede en Singapur, habría actuado como colaboradora de los servicios de inteligencia chinos y transmitido información a las autoridades de su país. La vigilancia estadounidense sobre ella habría revelado, además, que mantenía una relación estrecha con el fundador de Nvidia.

 

🇺🇸🇨🇳 A little-known Singapore company bought nearly $2 BILLION worth of NVIDIA's most advanced AI technology. Now U.S. authorities are investigating whether those chips helped China get around American export restrictions. And the details are extraordinary. The New York Times traced Megaspeed's operations through Singapore, Malaysia and Indonesia, uncovering nearly empty offices, questionable business addresses and data centers apparently serving Chinese customers remotely. Much of the equipment was purchased through the US subsidiary of a Chinese technology giant already sanctioned for supporting China's military. Even more interesting? Megaspeed executive Alice Huang was photographed socializing with NVIDIA CEO Jensen Huang. U.S. inspectors later found advanced chips STILL IN THEIR BOXES at a Malaysian data center, raising suspicions that some could be diverted to China. NVIDIA denies finding evidence of smuggling. Megaspeed insists it has followed the law. But the investigation exposes an uncomfortable problem for Washington: restricting chip sales to China is one thing. Controlling where billions of dollars' worth of AI computing power ultimately ends up is another. Source: NY Times / Writer: Oliver

— Mario Nawfal (@MarioNawfal) October 29, 2026

Las investigaciones sobre Alice Huang comenzaron en un contexto de creciente vigilancia sobre las operaciones de Megaspeed. Las autoridades estadounidenses sospechaban que la empresa podía estar utilizando su actividad en el sudeste asiático para facilitar la llegada a China de chips avanzados de Nvidia, pese a las restricciones de exportación impuestas por Washington desde 2022.

Una compañía vinculada a Megaspeed en Malasia habría adquirido equipos de inteligencia artificial con tecnología de Nvidia por un valor de al menos 4.800 millones de dólares entre junio de 2024 y febrero de 2026, según los registros comerciales citados por el diario estadounidense. Los investigadores sospechaban que parte de ese material podía terminar en manos de empresas chinas.

La relación de Alice Huang con Jensen Huang añadió una dimensión mucho más sensible al caso. La ejecutiva habría coincidido con el empresario en encuentros y reuniones del sector tecnológico, además de aparecer junto a él en imágenes tomadas en celebraciones y restaurantes. Para los servicios de inteligencia, esa proximidad podía abrir una vía de acceso a información relevante sobre Nvidia y sobre la estrategia estadounidense en el negocio de los semiconductores.

No obstante, las informaciones publicadas no demuestran que Jensen Huang conociera las actividades que se atribuyen a la empresaria ni que le facilitara datos confidenciales.

Nvidia rechaza cualquier filtración de información sensible

La compañía ha salido al paso de las sospechas y sostiene que los contactos de su máximo ejecutivo con Alice Huang entraban dentro de la actividad habitual de un consejero delegado que mantiene relaciones con clientes y socios comerciales de todo el mundo.

Nvidia asegura que Megaspeed era un cliente regional más y que sus reuniones con la directiva no fueron excepcionales. También niega que en esos encuentros se compartieran secretos industriales o información relacionada con la seguridad nacional. La empresa afirma, además, que las acusaciones sobre un supuesto desvío ilegal de chips ya habían sido investigadas y descartadas.

Megaspeed, por su parte, ha anunciado que ha encargado una investigación externa y que está dispuesta a colaborar con las autoridades estadounidenses. Alice Huang no había respondido públicamente a las acusaciones recogidas en la información.

El Gobierno chino también ha rechazado las informaciones. Su Ministerio de Exteriores las calificó de infundadas y acusó a Estados Unidos de utilizar este tipo de denuncias para desprestigiar al país.

Uno de los aspectos más llamativos de la investigación es que, según las fuentes citadas por The New York Times, los servicios de inteligencia estadounidenses habrían informado al presidente Donald Trump de sus hallazgos aproximadamente un año antes de que el caso saliera a la luz. El mandatario, sin embargo, no habría ordenado ninguna actuación.

El asunto tiene una dimensión política y económica considerable. Jensen Huang se ha convertido en una figura clave para la estrategia tecnológica de Trump y ha defendido que Nvidia pueda competir en el mercado chino. La compañía ocupa una posición central en el desarrollo de la inteligencia artificial y sus decisiones comerciales tienen consecuencias directas en la pugna tecnológica entre las dos mayores potencias.

En este contexto, algunas grandes tecnológicas están formando a sus empleados para detectar posibles operaciones de captación de información. Las advertencias no se limitan a los contactos profesionales: también incluyen las relaciones personales, que pueden convertirse en una vía de acercamiento a directivos con acceso a decisiones y datos estratégicos. @mundiario