George Clooney defendió a Jimmy Kimmel después de que Donald y Melania Trump pidieron a ABC despedir al conductor de Jimmy Kimmel Live! por una broma sobre la primera dama.
De acuerdo con Variety, el actor habló del caso durante la gala del Chaplin Award, donde fue reconocido por su trayectoria, y defendió que Kimmel actuó como comediante. A la vez, advirtió que el lenguaje político en Estados Unidos se ha vuelto "demasiado encendido".
La reacción ocurrió luego de que Trump calificó como un "despreciable llamado a la violencia" una broma hecha por Kimmel sobre Melania. En el sketch, emitido dos días antes de la cena de corresponsales de la Casa Blanca, el conductor aludió a la primera dama con una frase sobre el brillo de una "viuda expectante".
Clooney mencionó a Karoline Leavitt, secretaria de prensa de la Casa Blanca, para cuestionar la lectura literal de las bromas políticas. Antes de la cena de corresponsales, Leavitt dijo a Fox News que "esta noche habrá algunos disparos en el salón", en aparente referencia a los chistes preparados para la recepción.
Para el actor, esa frase tampoco debía entenderse como una alusión real a disparos, del mismo modo que el comentario de Kimmel debía leerse dentro de una rutina cómica.
"Jimmy es comediante, y yo diría que Karoline Leavitt no quiso decir que se deberían disparar balas. Ella estaba haciendo una broma. Está bien. Uno mira ese lado y dice: 'Bueno, los chistes son chistes'. Pero la retórica es un poco peligrosa. Y la hemos visto mucho últimamente", dijo Clooney, según Variety.
La broma recibió más atención después de que la cena de corresponsales de la Casa Blanca, realizada en el Washington Hilton, tuvo que ser cancelada tras un incidente de seguridad con un hombre armado que intentó superar un punto de control.
Para Clooney, el problema no se limita a una frase aislada, sino al tono con el que se discute la política en Estados Unidos. En su respuesta, el actor señaló que el lenguaje público se vuelve riesgoso cuando las diferencias políticas se presentan como amenazas contra el País.
"Cuando un lado llama traidores al país a cualquiera con quien no está de acuerdo, que es un cargo castigado con la muerte, sólo porque no coinciden con alguien, creo que la retórica está demasiado encendida", afirmó.
La controversia volvió a colocar a Kimmel en la mira de Trump y puso a ABC bajo presión pública. Kimmel tiene contrato con la cadena hasta mayo de 2027, según reportes de prensa.
Clooney también defendió el papel de los medios de comunicación frente al poder político. Hijo de un periodista, recordó que en su familia creció con la idea de cuestionar a quienes tienen más poder y relacionó esa postura con su trabajo reciente en la adaptación teatral de "Good Night, and Good Luck", historia centrada en Edward R. Murrow y sus críticas televisadas al senador Joseph McCarthy.
"No se supone que tengas una buena relación con el gobierno. Se supone que debes cuestionarlo.
"La gente en el poder no disfruta tener que responder todas las preguntas del mundo. Es justo. No deberían disfrutarlo. Y los reporteros deben asegurarse de exigirles cuentas", dijo Clooney.
El actor añadió que esa regla también aplica para los políticos que ha respaldado. Clooney, quien se identificó como demócrata, mencionó que figuras como Bill Clinton y Barack Obama tampoco disfrutaban ser cuestionados por reporteros, pero defendió que esa incomodidad forma parte del trabajo de una prensa libre.