Trabajadores del IMSS marcharon de nuevo por las calles de la ciudad para exigir mejoras salariales, medicamentos y equipo médico, inconformes con el acuerdo salarial y con las carencias que, según explicaron los entrevistados, persisten en las unidades. El contingente salió ayer a las 4:00 de la tarde del Hospital General Regional número 2, con el respaldo de maestros y familiares de pacientes.
Uniformes blancos y verdes, banderas de México, matracas y tambores acompañaron al contingente, como se constató en el lugar. Los participantes portaron cartulinas con las frases “Los derechohabientes apoyamos a los trabajadores del IMSS” y “Soy maestro, apoyo tu lucha”, además de imágenes con la consigna “Fuera Olivos”. Agentes de Seguridad Vial resguardaron la zona.
Luis Hernández, delegado sindical del Hospital 6, explicó que el acuerdo entre el Instituto y el sindicato nacional contempla un incremento del 8 por ciento al sueldo tabular y del 8 por ciento al concepto 11. Reconoció que representa un beneficio, pero señaló que la inconformidad permanece entre trabajadores que requieren mejores condiciones para desempeñar sus labores.
El aumento del 10 por ciento fue uno de los objetivos iniciales, recordó Hernández. El delegado señaló que el movimiento también incluye cuestionamientos a la dirigencia sindical nacional y que corresponde a la base decidir los siguientes pasos.
Flora Arellano Acevedo, enfermera del Hospital 66, cuestionó que el acuerdo salarial no se sometiera a otra votación de los trabajadores.
“No nada más era subir nuestro sueldo, que subió muy poco, pero la voluntad no baja”, expresó Arellano. La enfermera sostuvo que las peticiones incluyen recursos para atender a los pacientes y que la participación de los derechohabientes es parte del movimiento. Afirmó que espera más resultados de las gestiones y de las movilizaciones del personal.
Hernández atribuyó a las protestas la apertura de asuntos pendientes y señaló que el Instituto anunció 11 puntos para fortalecer sus servicios. Entre ellos mencionó la basificación de personal y mejoras en el equipo, como tomógrafos, equipos de resonancia y sillas de ruedas. El delegado consideró esos compromisos parte de los resultados del movimiento.
‘Faltan muchos equipos’
En el Hospital 66, Arellano señaló que aún espera recursos para el área de quirófano donde trabaja. “En la 66 nos faltan muchos equipos de cirugía”, expresó. Dijo que el personal mantiene los mismos equipos y que las carencias tienen años, por lo que pidió que las propuestas se traduzcan en material disponible para la atención.
El recorrido previsto por el bulevar Tomás Fernández y Antonio J. Bermúdez, con retorno por Vicente Guerrero, fue descartado de último momento, según la actualización compartida sobre la marcha. El contingente se mantuvo únicamente sobre Vicente Guerrero, hizo una parada de 15 minutos en la avenida Tecnológico y regresó por la misma avenida al Hospital General Regional número 2.
La explicación proporcionada sobre el ajuste atribuyó la decisión a rumores y amenazas que llegaron poco antes del recorrido. “Entonces decidimos no poner en riesgo a la gente”, se señaló en el mensaje compartido. La intención, según ese testimonio, fue evitar que quienes se sumaron a la movilización quedaran expuestos a posibles represalias.
En ese mismo mensaje se denunciaron presuntas presiones contra personal del Hospital Regional 2 contratado con clave 08. Según el relato, a esos trabajadores les advirtieron que podrían perder sus contratos si participaban en el movimiento. La explicación vinculó el temor a sumarse a la protesta con el hecho de que todavía no cuentan con una plaza de base.
El testimonio distinguió la clave 08, correspondiente a personal de sustitución, de la 02, identificada como personal de base. “No queremos exponer a nadie”, se reiteró al explicar por qué optaron por modificar el trayecto. En el mensaje no se identificó a las personas a quienes se atribuyeron las advertencias sobre los contratos.
Reclaman costo de medicamentos
El costo de los medicamentos también llevó a una derechohabiente a respaldar los reclamos. La persona relató que debe gastar entre 700 y 800 pesos cuando necesita comprar un tratamiento por su cuenta. Mencionó faltantes de insulina y fármacos para diabetes e hipertensión, aunque aclaró que el desembolso depende del medicamento.
Explicó que esas compras afectan el presupuesto familiar, que depende del trabajo de su esposo en la construcción, y que tiene hijos en preparatoria y un menor de tres años. También señaló esperas prolongadas para las citas. “Ojalá y les hagan caso y pues nos puedan apoyar también”, expresó sobre las demandas de los trabajadores.
Contó que su suegro ingresó el jueves por neumonía y que, además, la familia lleva más de un año sin una respuesta clara sobre otro problema relacionado con las vías biliares. Dijo que espera que las movilizaciones ayuden a mejorar el abasto, la atención y la información que reciben quienes tienen familiares hospitalizados.
Maestros se solidarizan
El profesor Rafael Velázquez Hernández, integrante de la Red de Defensa Magisterial del Estado de Chihuahua, explicó que los maestros se sumaron en solidaridad con el personal del IMSS, sin incorporar sus propias peticiones. “Cuando se vulnera el derecho de cualquier trabajador o trabajadora, se están vulnerando los derechos del pueblo trabajador”, expresó al explicar su participación.
Además de las marchas, los trabajadores mantienen la ocupación de las instalaciones sindicales desde el 8 de octubre, de acuerdo con Hernández; ayer se cumplieron 22 días de la toma. Arellano afirmó que permanecerán ahí hasta la destitución del dirigente nacional. El movimiento comenzó el 1 de octubre en el Parque Borunda, conforme a los antecedentes de las movilizaciones.
Hernández aclaró que la lucha no comenzó contra la estructura sindical, a la que consideró necesaria para defender al personal, aunque reconoció el descontento de quienes no sintieron respaldo de sus representantes. También manifestó disposición a reabrir las instalaciones y los servicios de caja de ahorro, un beneficio que, señaló, debe quedar fuera de la protesta.
Hernández señaló que la continuidad de las movilizaciones dependerá de las decisiones de la base trabajadora y de las condiciones para atender a los pacientes. Aunque reconoció avances en los compromisos del Instituto, sostuvo que las necesidades de las unidades mantendrán al personal atento a su cumplimiento: “Esto no se acaba mientras tengamos en nuestras manos una vida qué atender”.
Promesa de plazas les da esperanza
La posibilidad de contar con más personal en las unidades médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) representa una expectativa para los trabajadores que se mantienen en protesta, y quienes señalaron que la falta de cobertura ha generado una sobrecarga laboral.
El anuncio realizado el pasado 27 de octubre por el director general del IMSS, Zoé Robledo, contempla un programa de 12 acciones que deberán implementarse en un plazo de 120 días, entre ellas la basificación de 10 mil 939 trabajadores y la contratación de 2 mil 500 médicos especialistas.
En este contexto, una enfermera jefa de piso que participa en la movilización dijo que, sí existe un interés entre los trabajadores por las nuevas oportunidades laborales, debido a que la falta de personal es uno de los principales problemas que han expuesto ante las autoridades.
Explicó que la cobertura de plazas forma parte de las peticiones incluidas en el pliego petitorio, por lo que consideran importante que las autoridades hayan reconocido públicamente la necesidad de atender esta problemática.
Sin embargo, aclaró que el anuncio todavía no representa el cumplimiento de sus demandas, sino un compromiso que esperan se concrete. “Es muy prematuro decir que ya lo están cumpliendo, pero ya lo están externando de manera pública, es un compromiso que dijeron que van a cumplir”, expresó.
Exigen destitución de líderes sindicales
Además, la trabajadora consideró que uno de los principales avances de la movilización ha sido que las autoridades reconozcan las carencias que existen dentro del Instituto, y aseguró que ya han comenzado a llegar camiones con insumos a las unidades médicas.
Pese a ello, los trabajadores continúan con las instalaciones tomadas y mantienen como una de sus principales exigencias la destitución de los líderes sindicales, pues la recolección de firmas continúa.