La sesión de clasificación del Gran Premio de Ciudad de México volvió a mostrar la cara más amarga para Fernando Alonso en la presente temporada. El piloto español encajó un severo varapalo en el Autódromo Hermanos Rodríguez cuando firmaba las mejores prestaciones del curso al volante de su Aston Martin, viendo cómo una avería en la unidad de potencia Honda le obligaba a detener su monoplaza a escasos metros del garaje durante la disputa de la Q1.
El inicio de la tanda clasificatoria había despertado un notable optimismo en el garaje británico. Las curvas lentas del trazado azteca permitieron al AMR26 exhibir su mejor versión, situando al bicampeón del mundo en una prometedora tercera posición provisional tras completar sus primeros giros. Sin embargo, en la cuarta vuelta del ensayo, las alarmas se encendieron en el volante del ovetense debido a una drástica pérdida de presión relacionada con el sistema de recuperación de energía ERS.
A pesar de los intentos del asturiano por trasladar el coche hasta la zona del pit-lane, las instrucciones del equipo fueron tajantes para evitar males mayores en la mecánica, ordenándole aparcar en la zona del Foro Sol. El contratiempo relegó a Alonso a la decimoctava plaza de la parrilla, dejando una honda frustración en el entorno del piloto ante la oportunidad perdida de pelear por entrar en la Q3 en un circuito favorable a su chasis.
Las perspectivas para la carrera del domingo se atisban complejas para el asturiano. Las extremas exigencias de la altitud mexicana sobre las temperaturas de los monoplazas limitan las opciones de remontada al rodar en el tráfico de la zona trasera, a lo que se suma la alta probabilidad de tener que sustituir componentes en la unidad de potencia y afrontar una sanción que le obligue a tomar la salida desde la calle de talleres.
Por su parte, el madrileño Carlos Sainz aprovechó los contratiempos ajenos para superar la primera ronda de eliminación a lomos de su Williams. El español concluyó en la decimosexta posición final, constatando la brecha que separa a la zona media de la parrilla respecto a los equipos de cabeza en el trazado mexicano.
Primera pole position de Hamilton con Ferrari y presión sobre el líder
La lucha por las primeras posiciones de la parrilla ofreció un espectáculo de máxima emoción en la Q3, culminando con la primera pole position de Lewis Hamilton como piloto de Ferrari. El heptacampeón del mundo firmó una vuelta soberbia en su último intento para batir por apenas nueve milésimas a George Russell, alcanzando la cifra de 105 poles en su trayectoria deportiva y apretando la lucha en la zona delantera.
La sesión de los principales favoritos al título estuvo marcada por los errores y los incidentes en el tramo decisivo. Charles Leclerc finalizó en la tercera posición a poco más de una décima del tiempo de referencia, mientras que Max Verstappen concluyó cuarto tras verse perjudicado por un bloqueo de Lando Norris en el último sector que le obligó a levantar el pie cuando venía mejorando los cronos de cabeza.
El neerlandés afrontará además una sanción en la parrilla por su toque con Liam Lawson en los entrenamientos libres, lo que permite al joven Kimi Antonelli ganar una posición para tomar la salida desde la cuarta plaza. Al italiano le bastará con cruzar la meta en el noveno lugar para certificar el título mundialista en caso de que la victoria quede en manos de Hamilton o Russell.
El top-10 de la clasificación apretó sus registros en algo más de seis décimas de segundo, confirmando la enorme distancia que separa a las estructuras principales con respecto al resto de competidores. El héroe local, Sergio Pérez, no pudo meterse en la pelea y concluyó la jornada superando a su compañero para evitar la última posición del grupo.
La carrera del domingo en el Hermanos Rodríguez promete una batalla táctica al límite donde la fiabilidad de los motores, el control de las temperaturas y la gestión de los rebufos en la larguísima recta de meta decidirán el desenlace del gran premio. @mundiario