El republicano Ken Paxton recurrió a la cerveza, la barbacoa y otros alimentos gratuitos para atraer asistentes a sus actos de campaña en Texas, donde enfrenta una contienda competida contra el demócrata James Talarico por un escaño en el Senado de Estados Unidos.
Durante su recorrido estatal en autobús, varios eventos organizados por Paxton incluyeron incentivos para convocar simpatizantes.
En Abilene, los asistentes recibieron carne asada y cerveza; en Fort Worth hubo barra libre, mientras que en New Braunfels se ofrecieron cortes de res y salchichas.
La estrategia busca reforzar la presencia del candidato republicano en una campaña en la que ha tenido dificultades para reunir multitudes, en contraste con Talarico, quien ha conseguido llenar salas de conciertos y otros recintos con seguidores atraídos por sus discursos.
Paxton, de 63 años, tampoco ha logrado mantener una agenda independiente de actos públicos.
En las últimas semanas modificó o canceló varias presentaciones para acompañar al Presidente estadounidense, Donald Trump, y al Vicepresidente JD Vance en sus propios mítines.
El Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., también participó en un acto para respaldarlo en Fort Worth, mientras que Vance reunió a miles de personas en un almacén de Weatherford.
Trump, por su parte, ha elogiado al Fiscal General de Texas en varias ocasiones, aunque le ha concedido poco tiempo para intervenir durante sus concentraciones.
La dinámica ha generado inquietud entre algunos republicanos, quienes consideran que Paxton comenzó tarde su campaña y no reaccionó con suficiente rapidez al crecimiento de su contrincante demócrata.
"Veo a Talarico todo el tiempo. Paxton tiene que valerse por sí mismo. Tiene que ponerse las pilas", comentó John Tortorelli, un simpatizante republicano que asistió a un acto en Corpus Christi en septiembre.
Las críticas persistieron en las últimas semanas, pese a que organizaciones externas, financiadas en gran medida por el empresario Elon Musk, destinaron más de 250 millones de dólares a anuncios contra Talarico y mensajes de respaldo a Paxton.
El republicano también enfrenta divisiones dentro de su partido debido a sus antecedentes legales y éticos.
A lo largo de los últimos años ha sido acusado de fraude de valores, soborno y abuso de poder por antiguos subordinados, además de enfrentar una investigación federal y un proceso de juicio político en la Cámara de Representantes de Texas, del que fue absuelto por el Senado estatal.
Paxton ha negado haber cometido delitos y sus simpatizantes consideran que las acusaciones forman parte de ataques políticos en su contra.
Sin embargo, sus problemas han distanciado a algunos conservadores tradicionales que respaldaban al senador John Cornyn, derrotado por Paxton en las primarias republicanas.
En sus discursos, el candidato ha centrado sus ataques en Talarico, a quien acusa de promover políticas que perjudicarían a la industria petrolera y gasífera y debilitarían la seguridad fronteriza.
También ha defendido su trayectoria como Fiscal General, particularmente sus demandas contra compañías tecnológicas y farmacéuticas.
Pese a los apoyos de figuras nacionales y al gasto de grupos externos, Paxton ha mantenido dificultades para generar el mismo entusiasmo que su rival.
Al cerrar uno de sus actos en Abilene, pidió a sus seguidores que oraran por Texas, sus dirigentes y por él.