Un artículo reciente indica que el río Bravo cuenta con apenas el cinco por ciento del caudal que tenía originalmente.
El texto, publicado en el sitio electrónico especializado “World Atlas”, agrega que, a lo largo de la cuenca, el consumo de este caudal es casi el doble de lo que la lluvia y el deshielo pueden reponer cada año; una brecha, dice, que se prevé aumente conforme se incremente también el calentamiento global.
“Un informe del Servicio Geológico de Estados Unidos de 2021 reveló que el caudal en Fort Quitman, el punto más meridional de la cuenca superior del río Grande (aguas abajo de El Paso), ha experimentado una reducción del 95 por ciento en comparación con el estado original del río”, dice el texto, titulado “Por qué partes del río Grande se están secando” y publicado el pasado 25 de octubre.
“Esa cifra corresponde a un tramo, no a la totalidad del río, pero pone de manifiesto hasta qué punto las extracciones y la gestión del agua han transformado el río Grande. En algunos lugares, el cauce ya no lleva agua durante todo el año”, agrega.
El análisis expone que, si bien la sequía explica parte del descenso en el cauce que divide a México de Estados Unidos, otro elemento son las decisiones humanas sobre quién tiene acceso al agua; algunas de ellas contenidas en el Tratado de Aguas de 1944 –que obliga al país del sur de la frontera a entregar a su vecino dos mil 158.6 millones de metros cúbicos cada quinquenio.
El artículo cita, asimismo, datos como el hecho de que hasta un 87 por ciento del consumo del agua en la cuenca corresponde a las actividades agrícolas, además de que la recarga natural renovable sólo cubre el 48 por ciento de dicho consumo, por lo que el 52 por ciento restante “se extrae de manera insostenible”.
El texto explica también que gran parte del agua del citado río –que nace en el estado de Colorado- proviene de la capa de nieve que se forma durante el invierno en las montañas y se derrite a medida que las temperaturas aumentan en primavera, por lo que condiciones más cálidas reducen esta acumulación, provocan un deshielo más temprano y, por tanto, un aumento en la evaporación tanto del suelo como de las masas de agua.
Documentan agotamiento del río Bravo
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• El río Bravo tiene solo el 5% de su caudal original.
• La agricultura consume el 87% del agua en la cuenca.
• Fort Quitman registra una reducción del 95% en el flujo.
• La agricultura consume el 87% del agua en la cuenca.
• Fort Quitman registra una reducción del 95% en el flujo.
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