A partir de este martes 3 de noviembre de 2026, los planteles de educación básica en Guanajuato aplicarán la restricción del uso de teléfonos celulares y dispositivos móviles durante la jornada escolar, incluidos los periodos de receso, de acuerdo a las disposiciones federales emitidas mediante la Secretaría de Educación Pública (SEP).
La nueva disposición aplicará tanto en escuelas públicas como particulares del estado, donde los aparatos no deberán ser utilizados en las aulas; en el caso del nivel medio superior, su uso estará permitido cuando sean requeridos para actividades pedagógicas planificadas por los docentes.
Firma de responsivas
Al respecto, la Sección 13 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), resaltó que las escuelas no asumirán la responsabilidad ni el resguardo físico de los dispositivos. Por ello, el propio sindicato planteó la firma de cartas responsivas.
Mediante estos documentos, los padres y tutores se comprometen a evitar que sus hijos lleven celulares a las instalaciones, una vez que no está permitido su uso ni siquiera en los momentos de descanso, pues además del rendimiento escolar, la medida también busca beneficiar la socialización de los estudiantes.
Excepciones justificadas
La norma contempla excepciones para permitir el ingreso o uso de dispositivos móviles únicamente bajo circunstancias justificadas, principalmente relacionadas con condiciones de salud, seguridad o necesidades extraordinarias que deberán ser informadas previamente por los padres de familia.
Cuando se requiera comunicación de urgencia, los padres deberán dirigirse de manera directa con el personal educativo, quienes informarán a los alumnos para evitar el uso de celulares durante el horario de clases.
La Secretaría de Educación de Guanajuato SEG, trabajó desde mayo de este año en un reglamento para la implementación de la regla, una vez que fue discutida en el congreso desde antes de que se aprobara su aplicación nacional.
En Guanajuato, se prevé un periodo de adaptación y socialización para la norma de dos a tres meses, diferenciando las restricciones de primaria y secundaria respecto a las condiciones en los bachilleratos.