Reciben juarenses a sus difuntos
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• Exfiscal César Jáuregui aparece en medios de EE.UU., UK y países lejanos.
• Caso vinculado a operativo antidrogas con la CIA y prisión preventiva.
• Caso vinculado a operativo antidrogas con la CIA y prisión preventiva.
Con flores, palas, cubetas, agua, alimentos y un sinnúmero de recuerdos de sus seres queridos que ya fallecieron, pero mantienen en la memoria, cientos de familias pasaron ayer el Día de Muertos en los panteones de Ciudad Juárez.
De acuerdo con el director de Limpia, Gibrán Solís, del 29 de octubre al 2 de noviembre un total de 76 mil 672 personas visitaron los tres cementerios municipales: 53 mil 853 el San Rafael, 17 mil 569 el Colinas y cinco mil 257 más el Chaveña.
Como lo hace cada 2 de noviembre, Bertha Alicia Robledo, de 62 años, salió ayer muy temprano de la colonia Mariano Escobedo para llegar al Monumento a Benito Juárez y aprovechar el transporte gratuito que proporcionó el Municipio para que los fronterizos pudieran trasladarse hasta el panteón municipal San Rafael, ubicado a las afueras de la localidad, donde visitó la tumba de su mamá y su papá.
“Cada año vengo a limpiarles, no puedo venir más que cuando ponen el transporte, porque vengo desde el cerro de la Biblia, por eso aprovecho”, contó mientras quitaba la maleza y acomodaba piedras alrededor de la tumba en donde yacen su padre, Reynaldo Robledo, desde 1998, y su madre, Victoria González, desde 2022.
Ayer, ella fue la primera clienta de don Eduardo Ramírez Rodríguez, de 66 años, mismo que desde hace 20 años acude cada Día de Muertos al San Rafael a ofrecer sus servicios para pintar las cruces y escribir los nombres de los difuntos.
“Aunque sean 100 pesitos por cruz… antes cobraba 250, pero este año las familias no quieren pagar y tuve que bajar el precio porque está muy calmado, a mí se me hace que ya vinieron ayer a visitar a sus muertos”, lamentó el rotulista.
Margarita Chávez y su familia también acudieron la mañana de ayer a visitar a su hermana, Josefina, quien falleció a los 30 años de edad hace tres décadas, por lo que su tumba es una de las primeras en el cementerio ubicado a 30 kilómetros del Centro Histórico de Ciudad Juárez.
La familia llegó ayer con sillas, cempasúchil y lo necesario para limpiar también la tumba de su mamá, Margarita Mayoral, quien murió a los 65 años, hace casi 20 años. “Mi hija tenía un año cuando murió”, recordó Margarita Chávez, quien acudió acompañada de su hija, cuñada y otros familiares.
Otras familias decidieron visitar el camposanto desde el fin de semana.
Ayer, conforme avanzaban las horas, las familias se seguían reuniendo, entre vendedores y músicos que llegaron a los panteones con la esperanza de tener una buena jornada en la celebración del Día de Muertos.
Mientras afuera vendedores de cempasúchil, flor de terciopelo, enchiladas, fruta, dulces, lápidas y cruces ofrecían sus productos, en el interior, rotulistas como don Eduardo, músicos y quienes decidieron aprovechar el día para trabajar limpiando tumbas también formaron parte de la tradición mexicana.
Además, personal de Limpia apoyó a las personas con dificultades de movilidad, con el traslado al interior de los panteones, debido a que no se permitió el ingreso de vehículos particulares.
De acuerdo con el director de Limpia, Gibrán Solís, del 29 de octubre al 2 de noviembre un total de 76 mil 672 personas visitaron los tres cementerios municipales: 53 mil 853 el San Rafael, 17 mil 569 el Colinas y cinco mil 257 más el Chaveña.
Como lo hace cada 2 de noviembre, Bertha Alicia Robledo, de 62 años, salió ayer muy temprano de la colonia Mariano Escobedo para llegar al Monumento a Benito Juárez y aprovechar el transporte gratuito que proporcionó el Municipio para que los fronterizos pudieran trasladarse hasta el panteón municipal San Rafael, ubicado a las afueras de la localidad, donde visitó la tumba de su mamá y su papá.
“Cada año vengo a limpiarles, no puedo venir más que cuando ponen el transporte, porque vengo desde el cerro de la Biblia, por eso aprovecho”, contó mientras quitaba la maleza y acomodaba piedras alrededor de la tumba en donde yacen su padre, Reynaldo Robledo, desde 1998, y su madre, Victoria González, desde 2022.
Ayer, ella fue la primera clienta de don Eduardo Ramírez Rodríguez, de 66 años, mismo que desde hace 20 años acude cada Día de Muertos al San Rafael a ofrecer sus servicios para pintar las cruces y escribir los nombres de los difuntos.
“Aunque sean 100 pesitos por cruz… antes cobraba 250, pero este año las familias no quieren pagar y tuve que bajar el precio porque está muy calmado, a mí se me hace que ya vinieron ayer a visitar a sus muertos”, lamentó el rotulista.
Margarita Chávez y su familia también acudieron la mañana de ayer a visitar a su hermana, Josefina, quien falleció a los 30 años de edad hace tres décadas, por lo que su tumba es una de las primeras en el cementerio ubicado a 30 kilómetros del Centro Histórico de Ciudad Juárez.
La familia llegó ayer con sillas, cempasúchil y lo necesario para limpiar también la tumba de su mamá, Margarita Mayoral, quien murió a los 65 años, hace casi 20 años. “Mi hija tenía un año cuando murió”, recordó Margarita Chávez, quien acudió acompañada de su hija, cuñada y otros familiares.
Otras familias decidieron visitar el camposanto desde el fin de semana.
Ayer, conforme avanzaban las horas, las familias se seguían reuniendo, entre vendedores y músicos que llegaron a los panteones con la esperanza de tener una buena jornada en la celebración del Día de Muertos.
Mientras afuera vendedores de cempasúchil, flor de terciopelo, enchiladas, fruta, dulces, lápidas y cruces ofrecían sus productos, en el interior, rotulistas como don Eduardo, músicos y quienes decidieron aprovechar el día para trabajar limpiando tumbas también formaron parte de la tradición mexicana.
Además, personal de Limpia apoyó a las personas con dificultades de movilidad, con el traslado al interior de los panteones, debido a que no se permitió el ingreso de vehículos particulares.