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El Imparcial 03 Nov, 2026 08:36 (5 min de lectura)
Observatorio Neutral

Una mirada a la coyuntura actual a través de los ojos y el lápiz de nuestros caricaturistas

Por . Catón En Politica México, Ciudad de México
Una mirada a la coyuntura actual a través de los ojos y el lápiz de nuestros caricaturistas
PUNTOS CLAVE DEL ANALISIS (IA SCOPE)
• El CCE exige trayectoria y probidad para elegir al nuevo presidente del INE.
• Se busca transparencia en el relevo de Guadalupe Taddei por crisis institucional.
• La presidenta Sheinbaum señala a administraciones anteriores por licitaciones con candados.

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Milagro

A los locos de atar hay que atarlos. Hoy es un día crucial no sólo para Estados Unidos, sino para el mundo entero, y en forma muy particular para México.

. Catón

Por . Catón  

03 de noviembre 2026, 08:36 a.m.

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De política y cosas peores

A los locos de atar hay que atarlos. Hoy es un día crucial no sólo para Estados Unidos, sino para el mundo entero, y en forma muy particular para México. Las elecciones que este día se llevará a cabo en el país del Norte son ocasión única para que los demócratas le arrebaten al nefasto Trump la Cámara de Representantes y, en un escenario ideal, el Senado, de modo que el rufián tenga los frenos y contrapesos que hasta ahora le han faltado. Por extraño atavismo conservo devociones aprendidas de los que fueron antes de que fuera yo. El primer día de cada mes enciendo una velita para pedirle a la Divina Providencia los milagros de la casa, el vestido y el sustento. Este noviembre añadí una fervorosa petición: “Y que pierda la elección el esperpento amarilleo”. No merezco, lo sé bien, que mi oración alcance el cielo. Cuando mucho llegará a tres metros de altura. Pero si realmente a Diosito le interesa el bien de los humanos debe dejar por un momento su trono celestial e intervenir en este asunto. En un juego de las Grandes Ligas cierto pelotero latino se dispuso a batear, y antes de hacerlo trazó con su bate una cruz en el terreno. Yogi Berra, el legendario cátcher de los Yanquis de Nueva York, la borró con su guante y le dijo al bateador: “Deja que el Señor se limite a ver el juego”. Pues bien: En este caso el Señor no debe limitarse a ver la elección americana. Ya una vez le dejó a Hitler manos libres, y miren lo que sucedió. No incurra nuevamente en esa culpa de omisión y haga el milagro de que Trump pierda su errático poder. Mayor milagro sería ése que el de caminar sobre las aguas o convertir el agua en vino. La adivina consultó su bola de cristal y le anuncio a su clienta: “Te vas a casar con un hombre guapo, alto, esbelto, de cabello rizado, inteligente”. La interrumpió ella: “¿Y qué haré con el hombre feúcho, chaparro, panzón, calvo y pen… con el que estoy casada?”. Capronio, sujeto incivil e ineducado, le dijo a la cocinera de la casa: “Mi suegra vendrá a pasar unos días con nosotros. Sus platillos favoritos son el caldo de res y la milanesa empanizada. Si los haces mientras ella esté aquí te despediré”. Doña Panoplia fue abordada en la calle por un pordiosero. “Señora -le pidió-, ¿podría darme para una copa de champaña?”. “¿Una copa de champaña? -se indignó la dama-. ¡Qué descaro! ¡Antes los hombres como usted pedían solamente para una taza de café!”. “Eso es lo que pido de ordinario -replicó el pedigüeño-, pero hoy es mi cumpleaños”. La mujer y su marido fueron a la feria de atracciones. Llegaron al Pozo de los Deseos, y la esposa arrojó en él una moneda. En ese mismo instante el marido cayó al fondo del pozo. Exclamó la mujer, entusiasmada: “¡Funciona!”. Himenia, soltera de 39 perseverantes años, acudió a la consulta del doctor Duerf, siquiatra. El analista le indicó: “Tiéndase en el diván”. “Obedezco, doctor -declaró Himenia-. Pero debo advertirle que está usted jugando con fuego”. El notario del pueblo citó en su despacho al Cuchipandas, el zapatero del lugar. Le preguntó: “¿Qué harías si fueras rico?”. Contestó, humilde, el remendón: “Le compraría una casa a mi santa madrecita, que ahora vive en un tejabán; le cumpliría a mi abnegada esposa su sueño de conocer el mar, y el resto del dinero lo guardaría en el banco para la educación de mis hijos”. Le dijo el fedatario: “Pues te tengo una noticia. Eres rico. Murió tu tío Crésido y te dejó toda su fortuna”. El tal Cuchipandas lanzó un grito de borracho y profirió: “¡Agárrense, viejas y cantineros! ¡Van a ver cómo gasta su dinero un hombre!”. FIN.

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