nullKike Mireles
Si el Gobierno de México rechaza la extradición de Rocha Moya y demás morenistas implicados, no tendríamos duda de estar frente a la captura del Estado subnacional. Y ojo, que no los engañen, a nivel jurídico, no hay ningún impedimento para extraditar a Rocha.
Susan Rose-Ackerman lo explica a detalle en su libro Corrupción y Gobierno: esta captura ocurre cuando élites o el crimen organizado someten las instituciones. El crimen organizado no solo las corrompe, sino que reconfigura las reglas electorales y, lo más grave, las de seguridad.
Esto se utiliza para blindar enclaves autoritarios, justamente como lo es Rocha Moya, cuyas acusaciones penales confirmarían que ha ejercido autoritarismo subnacional en Sinaloa.
Si se confirma la negativa de cooperación con EUA, México estaría transitando oficialmente de una democracia iliberal a un autoritarismo competitivo. Conste que vengo advirtiendo esto desde 2024, y es que con la llegada de Sheinbaum al poder, MORENA ha ejercido una repatrimonialización más agresiva que la del gobierno de AMLO.
En “Orden y decadencia de la Política”, Fukuyama describe la repatrimonialización como las prácticas de élites, grupos de poder, partidos o crimen organizado, tratando a las instituciones públicas como patrimonio personal, esto acelera la decadencia política, debilita el Estado de derecho y por ende, erosionan la democracia y las libertades.
Y ojo porque esto ya no es rumor, ya no es grilla, el caso Rocha Moya ahora es un caso emblemático de la relación México- EUA, queda saber, si vendrá para mal o para peor.