La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, protagonizó un momento inusual durante la inauguración de la Utopía Ceylán, en la alcaldía Azcapotzalco, al ser captada bailando con un robot humanoide frente a decenas de asistentes.
El episodio ocurrió en el marco de la presentación de la nueva Escuela de Robótica, uno de los proyectos centrales de este complejo, que busca acercar la tecnología a niñas, niños y jóvenes de la zona norte de la capital.
De la chatarra a la innovación tecnológica
La Utopía Ceylán fue construida sobre un predio de más de 27 mil metros cuadrados que anteriormente funcionaba como depósito de vehículos oficiales y chatarra. Con su transformación, el gobierno capitalino apuesta por recuperar espacios públicos y convertirlos en centros de desarrollo social y tecnológico.
Durante el evento, el baile entre la mandataria y el robot no solo generó reacciones entre los asistentes —quienes grabaron el momento con sus celulares—, sino que también fue presentado como un símbolo del impulso a la llamada “soberanía tecnológica”, es decir, el acceso equitativo a herramientas digitales desde las comunidades.
Escuela de robótica y servicios integrales
El nuevo complejo no se limita al ámbito tecnológico. Además de la Escuela de Robótica —equipada con laboratorios de programación y mecánica—, el espacio cuenta con instalaciones deportivas como alberca semiolímpica, canchas de futbol y gimnasio de boxeo.
Asimismo, se integraron servicios del Sistema Público de Cuidados, como un centro de atención infantil y una lavandería social, enfocados en mejorar la calidad de vida de las familias y, particularmente, en reducir la carga de trabajo no remunerado de las mujeres.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México baila con un robot
— José Luis Morales (@JLMNoticias) April 30, 2026
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, y la cantante Lila Downs bailaron junto a un robot durante la apertura de la nueva Utopía en el Deportivo Ceylán.pic.twitter.com/2YBGrUVN2S
Las imágenes del momento muestran a Clara Brugada sonriente, extendiendo la mano hacia el robot plateado mientras ambos realizan movimientos coordinados, en una escena que combinó tecnología, cercanía y un mensaje político sobre el futuro de la ciudad.