Ciudad de México.- Julio César, alias “El Rabbit”, policía primero del municipio de Pénjamo, fue detenido huyendo en la alcaldía Iztapalapa, por autoridades ministeriales de la Fiscalía de la Ciudad de México.
Julio César fue detenido un día después de la detención de los primeros ocho elementos de Seguridad Pública Municipal.
La Fiscalía de Guanajuato a través de su área de Comunicación Social confirmó que su detención fue en Ciudad de México, en un trabajo de colaboración, inteligencia y de investigación entre ambas fiscalías.
De acuerdo con autoridades federales, antes de integrarse a las filas de la Policía de Pénjamo, Julio César fue militar, integrante del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), una unidad de élite de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
De acuerdo con autoridades de la Fiscalía de Guanajuato, durante el operativo de cateo del sábado 24 de abril, en el edificio de Seguridad Pública, donde detuvieron a los primeros ocho elementos municipales, el policía Julio César logró escapar.
Al estar prófugo, se intensificó su búsqueda y se amplió en todos los municipios y estados de la República Mexicana.
Gracias al trabajo de investigación y colaboración con la Fiscalía de la Ciudad de México, se logró ubicar y detener en la alcaldía de Iztapalapa. Inclusive lo detuvieron con el arma a cargo y asignado por la Dirección de Seguridad Pública del municipio de Pénjamo.
En medio de un operativo estratégico, fue puesto a disposición del Agente del Ministerio Público de Homicidios de la Fiscalía Regional de Irapuato y directamente internado en el Centro Estatal de Prevención y Reinserción Social (CEPRERESO) de Pénjamo.
Al igual que los otros ocho policías detenidos, es acusado por los delitos de homicidio calificado y homicidio en grado de tentativa.
Ya se realizó la audiencia inicial de formulación de imputación en contra de Julio César, pero su defensa solicitó al juez la duplicidad del término constitucional, para recopilar más pruebas y testimoniales a su favor.
La solicitud fue aceptada por el juez y se estará reanudando el próximo domingo 3 de mayo, donde el juez estará en facultades para determinar si Julio César es vinculado a proceso o queda en libertad.
Ocho agentes municipales de Pénjamo implicados en ataque armado; hay dos heridos
Un operativo de la Fiscalía General del Estado puso bajo la lupa a la corporación policial de Pénjamo tras un violento ataque ocurrido en la zona sur de la entidad. Los reportes indican que la omisión o participación activa de ocho agentes permitió que un grupo armado victimara a una mujer y lesionara a dos hombres.
La gravedad de las acusaciones ha provocado la intervención de fuerzas federales para intervenir la dirección de Seguridad Pública. Familiares de las víctimas buscan garantizar justicia y exigen que no haya impunidad en el caso de los servidores públicos involucrados en el suceso.
El ataque se registró en una vivienda donde los agresores irrumpieron de manera violenta. Según testimonios recopilados en la escena, las unidades policiales que se encontraban patrullando las inmediaciones se retiraron o permitieron el paso de los vehículos de los sicarios sin realizar ninguna inspección.
Los heridos fueron trasladados de urgencia a un hospital bajo un fuerte dispositivo de seguridad. Los médicos reportan su estado como reservado, mientras que el cuerpo de la mujer fue llevado al Servicio Médico Forense para realizar la necropsia de ley correspondiente.
La detención o presentación de los ocho policías ante el Ministerio Público ha generado tensión dentro de la administración municipal. El alcalde de Pénjamo manifestó que colaborará plenamente con la investigación, asegurando que no se tolerarán actos de corrupción ni colusión con el crimen organizado.
Personal de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano han asumido tareas de vigilancia en sectores estratégicos del municipio. La desconfianza ciudadana hacia la policía local ha crecido, lo que ha obligado a realizar un pase de revista extraordinario y la revisión de armamento y equipos de comunicación.
Analistas de seguridad señalan que este tipo de incidentes evidencian la vulnerabilidad de las corporaciones municipales ante la infiltración delictiva. Se prevé que los agentes enfrenten cargos por homicidio calificado en grado de complicidad, así como por abandono de funciones y encubrimiento.
Finalmente, la Fiscalía continúa recabando grabaciones de cámaras de videovigilancia y declaraciones de testigos. Este caso se suma a una serie de investigaciones contra mandos policiales en la región, subrayando la necesidad urgente de una depuración profunda en las fuerzas de seguridad locales para recuperar la paz pública.
AAK