La desaparición de María Adela Morales Correa, una joven originaria de Chetumal, Quintana Roo, generó preocupación a nivel nacional luego de que se reportara su pérdida de contacto tras viajar a la Ciudad de México por una supuesta oferta laboral. Semanas después, el caso dio un giro inesperado.
La joven de 26 años reapareció públicamente y aclaró que su estancia en un hospital psiquiátrico de la capital no fue producto de un delito, sino de una decisión personal relacionada con su salud mental.
“Fue por mi propia voluntad”: niega secuestro
En conferencia de prensa, María Adela desmintió las versiones que apuntaban a un presunto secuestro o desaparición forzada. Aseguró que ella misma decidió internarse al atravesar una crisis que ponía en riesgo su vida.
“No se trató de un secuestro ni de una desaparición forzada. Yo decidí acudir a la institución por mi propia voluntad debido a temas de salud que ponían en riesgo mi vida”, explicó.
La joven detalló que su ingreso fue voluntario y con el objetivo de recibir atención especializada ante ideación suicida, lo que contradice la narrativa inicial que encendió alertas sobre posibles engaños laborales en la capital.
El internamiento y la polémica con su familia
María Adela también abordó el papel de su familia durante su desaparición. Su madre encabezó la búsqueda y promovió amparos al sospechar que la joven estaba retenida contra su voluntad en un hospital.
Sin embargo, la propia María Adela aseguró que estas acciones legales complicaron su tratamiento. Según explicó, los recursos interpuestos generaron retrasos administrativos que afectaron su proceso de estabilización.
Respecto al hospital psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez, la joven fue enfática en señalar que no hubo violaciones a sus derechos humanos y que el personal actuó conforme a los protocolos establecidos para ingresos voluntarios.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó que, tras las investigaciones correspondientes, no se acreditó la comisión de delito alguno, por lo que la ficha de búsqueda fue desactivada.
Un caso que abrió el debate
El caso de María Adela cobró relevancia debido al contexto en el que surgió: una desaparición tras una supuesta oferta de trabajo, lo que reavivó preocupaciones sobre posibles engaños en la CDMX.
No obstante, su reaparición y versión de los hechos han cambiado el enfoque del caso, poniendo sobre la mesa temas como la salud mental, la autonomía de los pacientes y el derecho a la privacidad.
Hasta ahora, la joven continuará su proceso de recuperación, mientras solicita respeto a sus decisiones y a su vida personal, en medio de un caso que aún genera debate público.