La Profepa clausuró tres predios en el Estado de México tras detectar daños a ecosistemas forestales, entre ellos la remoción de arbolado con maquinaria pesada y la operación de un aserradero sin permisos.
Las sanciones se definirán una vez concluidos los procedimientos administrativos, conforme a la legislación ambiental vigente.
Durante las inspecciones, la autoridad constató que los responsables no contaban con autorizaciones de Semarnat para el cambio de uso de suelo en terrenos forestales ni para la operación de centros de almacenamiento y transformación de madera.
En uno de los casos, se realizó además el aseguramiento precautorio de productos forestales y maquinaria.
Clausuras en Jilotzingo
En atención a denuncias ciudadanas, personal de la Profepa inspeccionó el paraje “El Jazmín”, en la comunidad de Rancho Blanco, municipio de Jilotzingo.
El predio, de aproximadamente 15 hectáreas, presenta vegetación forestal dominada por encino. Las denuncias señalaban derribo de arbolado y apertura de un camino con maquinaria pesada.
Al no acreditarse permisos ni permitir la verificación, se impuso la clausura total temporal.
Un segundo predio, ubicado en Santa María Mazatla, también en Jilotzingo, fue clausurado por trabajos de apertura de brecha y construcción de un terraplén para una vivienda, en una superficie cercana a 3 mil metros cuadrados, con remoción de encinos.
Al carecer de autorización para el cambio de uso de suelo, la Profepa inició el procedimiento correspondiente.
?Estado de México | Personal de la Profepa impuso medidas de seguridad en tres predios en los que se detectaron obras, actividades y operaciones que podrían generar afectaciones a ecosistemas forestales, así como irregularidades relacionadas con la legal procedencia y… pic.twitter.com/wwBILAXh5Q
— PROFEPA (@PROFEPA_Mx) June 19, 2026
Aserradero sin permisos en Almoloya del Río
El 10 de junio, inspectores federales visitaron un centro de almacenamiento y transformación de materias primas forestales en Almoloya del Río.
Los responsables no acreditaron autorización para operar ni la legal procedencia de la madera. En el sitio se encontró madera en rollo y en escuadría, además de maquinaria en operación sin permisos.
Ante estas irregularidades, la Profepa ordenó la clausura total temporal del establecimiento y el aseguramiento precautorio de la madera y la maquinaria, que quedaron bajo resguardo en el propio aserradero.
Seguimiento y sanciones
La Procuraduría informó que dará seguimiento a los tres procedimientos y realizará las diligencias necesarias para verificar el cumplimiento de las medidas impuestas, con el fin de determinar las sanciones conforme a la ley.
Los operativos forman parte de las acciones de vigilancia en zonas con vocación forestal, donde la apertura irregular de caminos, la remoción de arbolado y la operación de centros madereros sin permisos presionan directamente los ecosistemas del Estado de México.